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domingo, 21 de junio de 2009

¿DÓNDE COMIENZA EL ARTISTA Y DÓNDE EL FANTOCHE?:CLAVES DEL ÉXITO.



La Historia del Arte y más en concreto de la Música, ha estado en las últimas centurias sometida a lo que se denominaba “el gusto”. Partiendo de esta premisa, es evidente que dicho gusto es cosustancial a otro fenómeno llamado “moda” y que ésta a su vez depende del contexto social y cultural de cada época que impone una determinada estética.

Es muy dificil establecer qué es bueno, y qué es malo, menos dificil es saber donde está el término medio: la medriocridad, fácilmente detectable. Pero entreo lo malo y lo bueno intervienen infinidad de factores y variables que pueden moverse en su arco de un extremo al otro.

Veámoslo con un ejemplo:

El surgimiento del movimiento punk y concretándonos The sex pistols. Si nos atreviéramos a realizar una encuesta sobre en qué parte del arco se corresponderían, veríamos con total certeza un efecto asombroso. Por un lado, un gran sector anterior al punk habrían marcado como malo, pues fue un estilo transgresor que rompía cualquier molde y además resultaban un componente subversivo en una sociedad tan estilizada como la inglesa. En esta misma parte del arco cabrían situar a las generaciones posteriores al punk (a excepción de los nostálgicos); ya que las estéticas fueron bien diferentes y más estandarizadas. En la otra parte del arco, es decir, entre aquelll@s que consideran a The Sex Pistols como buenos. Y excluyendo a una gra parte, estarían el elemento generacional.

Pero para que un movimiento tenga fuerza es necesario otro elemento fundamental: la expansión, aunque no necesariamente vinculante. Quiero decir, si The Sex Pistols, que son nuestro ejemplo-muestra se hubieran mantenido en un barrio suburbio de Inglaterra, posiblemente nadie hablaría tanto del punk o de ellos mismos.

Siguiendo con otro cirterio, el arte siempre se ha mostrado caprichoso, pero tal vez, sin este capricho, no hubiera sido posible la heterogeneidad. Habría que sumar a este hecho, la cuestión de la generación rebelde que a cada corriente, como propia de un ciclo, corresponde. Por ejemplo el dodecafonismo rompía con cualquier esquema anterior de tonalidad que venía manteniéndose desde siglos.

Otra de las cuestiones importantes en el Arte, es el llamado “factor sorpresa” y de eso tenemos en la actualidad infinidad de ejemplos ya que es la única manera de distinguirse de otros. Es el caso, del Chiquilicuatre.

Resulta, por tanto una tarea infructuosa, establecer las barreras entre el artista y el fantoche, que quedan marcadas por innumerables factores: educación cultural, valores predominantes, marketing, status social, status académico, etc

Un artista, en muchos casos, no es dueño de su época, sino de posteriores, y si lo es, por un tiempo limitado, el llamado “tiempo de felicidad ilusoria”.

Saludos cordiales,
berekekê