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jueves, 17 de marzo de 2011

Zapatero a tus zapatos


Se habla mucho en estos días de la controvertida ley sinde en relación con la propiedad intelectual.

No voy a sorprenderme de las reacciones en un país donde la cultura ha importado más bien poco, por no decir nada. Las izquierdas minoritarias han lanzado la voz de alarma porque se vulnera " la libertad de expresión". Estas posturas nefastas para el arte serio, posiblemente electoralistas, dejan bien claro como se trata aquí la cultura y con qué rasero se mide.

Yo no sé si es positiva o no, entre otras cosas porque resulta difícil creer a estas alturas, que la ilegalidad a la que hemos estado sometidos escritores, compositores, cantantes, programadores y tantas personas que tratan de defender un trabajo digno al que los "defensores de la expresión" no dudan de acceder de manera gratuita resulta ya imparable y está en manos y al alcance de cualquiera.

Hoy día, ya no es rentable hacer arte, y a estas izquierdas eso debe de proporcionarles satisfacción, tal vez porque el intrusismo nos hace un flaco favor y vemos muchos parásitos hablando de arte sin saber qué demonios significa esta palabra. Se sigue pensando que el arte debe ser gratuito, algo que debería ofendernos profundamente a los que tratamos de crear algo nuevo, pero aquí permanecen callados, resignados porque no quiere perder personas susceptibles de comprar al menos un Cd, un libro o un programa.

Claro, las alegaciones que se hacen son de donde proceden los intereses de la citada ley o a quiénes benefician principalmente olvidando que muchos artistas son independientes. Esta visión retrógrada que existe en España sobre el artista no debería sorprendernos aunque si indignarnos.

Aquí molesta el artista, es evidente, un vago que vive de la renta de su obra, eso sí, nadie duda en descargarla nada más salir al mercado.

Por último como reza en el título de este post, por favor, dejen de utilizarnos para sus votos partidistas, dejen al menos que seamos nosotros quienes defendamos nuestros propios derechos y no hagan demagogia a costa del arte. Yo seré el primero que rellene un formulario de los que se ofrecen para rescatar del abuso y la impunidad de los piratas mis derechos de autor porque el miedo no debe ser la herramienta a utilizar contra los inconscientes, quien quiera seguirme que lo haga.