Translate

Store berekekê CD Baby

sábado, 27 de agosto de 2011

Yasushi Akutagawa - Rhapsody (1971)

De la música clásica japonesa se habla generlamente poco. Sin embargo, Japón no está exenta de compositores y un repertorio digno de ser tenido en cuenta.
Hoy quiero ofreceros esta obra del japonés Akutagawa: Rapsodia para orquesta.
El compositor y director de orquesta imprime en esta pieza las colosales dimensiones del sinfonismo y la música orquestal, demostrando una gran influencia de los compositres y del estilo nacional ruso, pues fue el primer compositor japonés que consiguió entrar ilegalmente en la Unión Soviética de entonces enriqueciéndose de la música de Strawinsky, Shostakovich entre otros.
Esta acusada influencia revela una concepción más occidentalista que oriental de la composición que hoy os presento. También es caracteristica el estilo y el modo de composición en el que Yasushi Akutagawa se decantó: las bandas sonoras.
Rapsodia para orquesta compuesta cuando tenía 36 años es una obra sólida, de gran fuerza y empuje, consistente. Se abre con una fanfarria que dará lugar a un motivo que se repetirá en continuas ocasiones. La clara línea melódica de la cuerda nos recuerda mucho a las obras del nacionalismo ruso.
Akutagawa, como ya os he comentado dedicó gran parte de su vida musical al cine hasta su muerte en 1.989, pero además nos dejó una importante obra paralela.

sábado, 20 de agosto de 2011

Jaques Morelembaum: paisajistas de Brasil


En 1.954, para gloria de los melómanos, un carioca de tradición musical familiar vino a la Tierra.
Es una suerte nacer en tales ambientes artísticos enriquecidos por las primeras clases de su madre Sarah Morelembaum, profesora de piano y po el contacto con sus hermanos Lucia (clarinetista) y Eduardo (arreglista e instrumentista). Pero la suerte sirve de muy poco sin un talento natural que marcó y marca la vida de Jaques.
Además de un excelente violoncellista, se atreve con otros instrumentos, realiza arreglos, produce y compone. Esto es únicamente posible con la dedicación con la que Jaques Morelembaum debe trabaja diariamente.
Además de su estrecha relación durante sus primeros pasos públicos en la música con Tom Jobim, ha puesto siempre a disposición de otros muchos artistas su calidad de arreglista y compositor entre los que cabe citar a Caetano Veloso o Ryuichi Sakamoto.
Yo descubrí el enorme potencial de este artista brasileño con Tieta do Agreste, un filme dirigido por Carlos Diegues del gran escritor costumbrista Jorge Amado y música de Caetano Veloso que supo acertar con la colaboración imprescindible de Jaques para el éxito de la banda sonora. Ahí aparece la esencia misma de un hombre que rinde homenaje a Brasil y que interpreta con su cello como un paisajista ante su lienzo, el admirable cuadro de la tradición y la cultura. La combinación fue un éxito en los mejores años de Caetano Veloso.
No, no fue una casualidad, un instante de inspiración divina, pues Jaques junto a Antonio Pinto dió vida a otra gran banda sonora y excelente filme: Central do Brasil.
En Central do Brasil, el compositor y cellista consigue un realismo inmenso dando vida a las escenas dramáticas de un niño en busca de su padre en compañía predestinada de la actriz magistral Feranda Montenegro en el papel de Dora. La música no sólo actúa de fondo solapado, es mucho más que eso, es la experiencia directa que se deja sentir en cada melodía, en cada paisaje que cobra una gran verosimilitud.
El gran compositor Heitor Villalobos fue también un excelente violoncellista y paisajista de su tiempo. Jaques Morelembaum recogió el testigo de la herencia de una música que tiene mucho que decir, ligada eternamente a la tradición. Y, para orgullo de Brasil y del mundo que tomará cuenta de su talento algún día, Jaques no defraudó, tomó la paleta y los colores del gran maestro para seguir pintando paisajes en el dificil arte de equilibrar tradición y contemporaneidad.

jueves, 11 de agosto de 2011

Illusions: música para los nuevos tiempos

Ya creo haberlo comentado en alguna ocasión cuando lo predecible de la BSO de 2012 con su carácter épico, macroorquestaciones y coros sentenciosos hicieron acto de presencia en aquel año. Se imponía un nuevo estilo de música, tal vez, con bastante influencia del Carmina Burana de Orff pero sin duda con un sello muy persoonal. Para decirlo de alguna manera, Carl Orff puso la semilla, el gérmen de la nueva música del s. XXI.
No parece tendencioso decir que esta música rebosa de cierto espíritu apocalíptico, muy de acorde con los tiempos que vivimos. Anunciadora de un destino incierto y bajo el implacable brazo de los designios saturnianos. Deberíais leer algo de astrología al respecto.
Illusions es un álbum bastante reciente de un joven noruego de 31 años llamado Thomas J. Bergersen. Graduado en composición y orquestación y co-fundador de una compañía dedicada a trailers musicales. Además de todo eso, por si fuera poco, es multiinstrumentista.
Illusions mantiene fielmente la marca registrada de lo anteriormente dicho. Músicas de carácter épico con ciertas dosis de world music y folk, una fusión realmente asombrosa enmarcada en la orquestación clásica.
Muchas músicas que empezaran o han comenzado a componerse ya, difundidas en documentales, juegos o cine estarán en deuda con estos inicios de una nueva forma de hacer música. Es por lo que, como también comenté en su momento, el nuevo espacio de la música seria será a partir de ahora el multimedia sustituyendo a la ópera, clara referencia de la que Wagner quiso hacer un universo global.
Para interesad@s en oir esta genialidad de Bergersen os animo a visitar CD Baby en el enlace que os dejo a continuación:



http://www.cdbaby.com/cd/thomasbergersen