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viernes, 15 de febrero de 2013

TRIPARTITO: diez años de música

Desde aquel MIRADORES de 2.003 hasta hoy no sólo han transcurrido diez años. He visto cambios en mi manera de componer, de orquestar aunque siempre he sido fiel a mi propio estilo con el piano y la orquesta sinfónica como base de mis composiciones.

Recapitulando tiene, aún siendo consciente de estos cambios, señales de todos aquellos trabajos que publiqué en estos años pasados. Destellos de momentos que se quedan en mi memoria y en mi corazón.

Para hacer honor a la verdad, no he sido un artista de éxito, sigo siendo apenas un poco más conocido, pero mis obras no han tenido repercusión alguna ni se han vendido todo lo que yo deseaba. A fin de cuentas, ese dinero no era para mí sino para  donar. Sería un necio si no reconociera que como cualquier artista, no hay mayor satisfacción que aquella de que otros admiren y contemplen tu obra. Pero esta no es otra que una más de las jugadas del destino de mi vida no sólo artística.

La portada que he utilizado y creado para este álbum dice mucho de esa situación de anonimato en el que vivo. Un traje de estreno en un perchero cuelga de las puertas de un armario. No es necesario comentar más, el traje nunca fue estrenado dado el escaso interés de otros músicos para llevar a cabo un proyecto de música en vivo y creo que seguirá allí colgado mucho más tiempo.

Hagamos un recorrido discográfico:

Miradores era un álbum fresco, lleno de ideas y versatilidad. En él, un joven, de 37 años se atrevía a dar el paso en el mundo de la creación musical. Desde un mirador, como he retitulado a este año, las cosas se ven de otra manera; han cambiado mucho. He perdido la frescura de aquellos años, pero he ganado en experiencia y exigencia en presentar trabajos dignos. Por el contrario, he sabido mantener mi independencia.

Un largo lapsus de tres años dieron frutos en dos ambiciosos proyectos que han tenido caminos diferentes. SIETE PIEZAS CHINAS con ese doble juego de palabras ha tenido más aceptación en estos años y me alegro por ello. Sirvió para pulir mi estilo, para trazar una línea a seguir y que aún continúa siendo mi seña de identidad: un concepto único que se desarrolla en varias ideas. Sin embargo, y lo lamento, por la injusticia que con él se comete, PLATEROIDEOLOGÍA no siguió la misma senda, tal vez, no fue entendido o contenía demasiado arraigo regionalista. Pero no hay padre que  quiera a un hijo más que a otro y para mí, este álbum contiene mucha más profundidad de la que de él se extrae y musicalmente es rico en ideas desde la propia caracterización de Platero a cualquiera de los protagonistas o situaciones que en él aparecen. Parte de este tributo al orientalismo se lo lleva El arte oriental en papel mientras que parte también de esa sangre andaluza queda reflejada en De un burro andaluz.

En realidad, siempre ha habido algo de confusión con Así en la Tierra...
Para empezar, corresponde más a 2.007 que al año en que se publicó, pues todo el material nació en ese año. En segundo lugar, he visto en algún que otro medio que pretende vender mi música que se trata de Tri Hop  ¡nada más lejos de la realidad! , parece una broma de mal gusto y una ignorancia supina situar este trabajo en esos lares.
En tercer lugar, algun@s piensan que es un álbum sobre mitología griega y romana.

Así en la Tierra... , efectivamente toma nombres de dioses y diosas de la antiguas tradiciones, e incluso personajes que sin ser dioses guardan cualidades mitológicas. Pero la sustancia de este álbum está en su propio título y que es una referencia a la ley fundamental de Hermes Trimegisto: Como es arriba, es abajo. Esta representación tenía como objetivo la relación entre ambos planos. Marte y el mundo violento que vivimos, Dionisios y la pérdida de valores, Afrodita y las excentricidades venusianas y lujuriosas, a veces, aterradoras del mundo de la sexualidad: zoofilia, pedofilia, etc.
Por eso, Paralelos herméticos. El álbum, que como he dicho fue publicado en 2.008 rompe con la línea de los anteriores en cuanto a orquestación y arreglos. En esto años, ha sido muy seguido y no puedo más que alegrarme por ello.

Sin duda, el álbum más esforzado, minucioso, trabajado al milímetro fue El águila robada, publicado en el mismo año meses después. Mantiene rasgos de Así en la Tierra.. en cuanto a samplers, efectos sonoros, etc pero es un trabajo más tradicional que pretendía acercarse a la cultura de los indios de Norteamérica. Disfruté mucho con este trabajo y de él nace Un águila mística.

Asnografía, que vió la luz en 2.009 ha sido un álbum incomprendido también. Digamos que ha corrido la misma suerte que Plateroideología publicado algunos años atrás. Ambos mantienen similitudes pero también extremadas diferencias en estilo y composición. A él le corresponde la otra mitad de Un burro andaluz.

La propuesta de 2.010 fue O último tucumaré. Es un álbum muy personal que esconde mi gran pasión por Brasil y su cultura. Tal vez fue mal interpretado pero siempre expliqué que no pretendía hacer un álbum de música brasileña, sino inspirado en ella. Es cierto, por lo tanto, que Achorado tiene poco de choro y así sucede con otros temas, pero era esa la intención, mostrar mi propia percepción. Aún así, ¿quién podría discutir que Rei Borguetti no tiene los colores del sur de Brasil y la música gaucha?¿Tres mães d´agua el perfil del candomblé y la músic ancestral y religiosa de la cultura negra?. Mi mayor satisfacción de este álbum fue el reconocimiento de la Agenda Cultural de Recife en Pernambuco que dedicó una reseña al mismo. Nunca lo olvidaré. De estas andanzas y experiencias sonoras, como no puede ser de otra manera, nace Saudades dum tucumaré.

Otro de mis álbumes incomprendidos fue Cuaderno de campo: de marismas, ríos y mares 2.011. Y a decir verdad, no lo entiendo. Estoy muy satisfecho de este trabajo, creo que abrió una nueva etapa en mi forma de componer. Quizás, ese concepto de trío tuvo algo que ver para que no recibiera una buena acogida, pero era un reto para mí hacerlo de este modo. Notas naturales es el recuerdo de este año.

2.011 ha sido, sin lugar a dudas, uno de los años más fértiles. Tres mundos diferentes se dieron la mano en Tripartito. Un trabajo colosal muy cuidado y por supuesto variado. Mis frustradas intenciones de un método para niños aprendices de piano se convirtieron como en esa magia de los cuentos en una obra creativa a dos pianos. Por otro lado, Invernal, sin mucho éxito , era una experiencia de la que guardo gratos recuerdos y sobretodo Ecce Mater, también poco entendido la cumbre de las combinaciones instrumentísticas para alguien que no estudió orquestación. Sintetizar este álbum es muy dificil. Por eso, me quedo con !Que suene el cuento¡ en clara alusión a Cuentos en blancas y negras.

Otro punto de inflexión en mi carrera de compositor fue El mundo de Hojyo Takashi. Dudo que Takashi haya oído ni una sola de las piezas, pero aún así no dejaré de reconocer su talento en el origami. Era una apuesta arriesgada y de hecho, poco valorada, no tuvo la repercusión de Siete piezas chinas, algo más asequible al oído. Pero me sirvió para investigar y adentrarme en la música nipona y en la asiática en general. Abrió mis estrechas puertas a otros mundos sonoros que se salían de la fuerte y marcada tendencia tonal de mis obras. La otra mitad del reconocimiento de El arte oriental en papel.
Hasta aquí este recorrido musical de diez años revivido en estos ocho temas.

Puedo decir, con total franqueza, que muchas veces he sentido el deseo de abandonar, que tal vez no tengo nada que ofrecer, que la música hoy está en otros caminos que yo no quiero explorar, que el hombre moderno se ha olvidado de los matices, de las dinámicas, de los crescendos, pianos, ritardando y prefiere algo más fácil y menos exigente, ha abandonado la idea de intelectualidad musical por mero disfrute placentero.

Sin embargo, cuando veo las visitas a mi blog, a mi web oficial o las compras escasas y ridículas pero necesarias para mantener la autoestima sigo pensando en aquel post que escribí : familiarmente en minoría.

A esa minoría, anónima para mí, dedico estos diez años de carrera. A los viejos y a los nuevos que se acercan a berekekê. Gracias.
Recapitulando