Translate

Store berekekê CD Baby

domingo, 11 de agosto de 2013

Alceu Valença: ante todo, el deber para con uno mismo

Alceu Valença es una de esas personalidades que irradia electricidad, más como toda electricidad atrae o repele, no existe término medio.

Nadie dudaría que Alceu Valença, como buen pernambucano, defiende el gran valor de la música tradicional.

Os traslado cierta entrevista que le realizaron en la que el músico, cantor y compositor desvela cuál es el camino  que sigue el arte, la música y el ser humano en general.

PERIODISTA: Algo que poca gente sabe, es que usted fue formado en Derecho y Periodismo, ¿ cómo fue que decidió abandonar esas profesiones y apostar por la música?

  1. V. : Bien, yo soy formado en Derecho, en Periodismo no, apenas hice algunos trabajos en JB, más yo me formé en Derecho, ahora, la música fue detrás de mi, no yo atrás de la música. Creo que el arte corre atrás del artista, parece que es una energía que te empuja, esa energía me fue atrayendo contra el destino que era aquel que mi familia quería, mi padre no quería que yo fuera artista, puede ser porque las personas que desean ser artistas dejan de estudiar, o sea, entra en una vida bohemia, pero las cosas ocurren y yo agarré la guitarra con apenas dieciséis años, aprendía tocar, nunca tuve un profesor, mi padre no me incentivaba, quería que yo me formara en Derecho, entonces yo terminé en la Universidad, una época de grandes festivales y una valorización muy grande del arte brasileño, REAL, arte brasileño, que tiene raíces que vienen de nuestras influencias culturales, primordiales, y en estos festivales yo fui participando. En un festival de la canción en que fui clasificado fui para Rio de Janeiro a defender mi música en el Maracazinho, canté ante un público inmenso. La primera vez que me presenté tenía cinco años de edad en São Bento da Una y perdí el concurso, el premio una caja de jabones, también allí en Rio perdí, mi música no fue clasificada para la final pero me dio fuerzas, hasta que participé en una bolsa en la Universidad de los EE.UU., llevé mi guitarra, en una época florida del rock y existía muchos hippies en las plazas. Yo cogía mi guitarra y toca con los hipies que adoraban la música brasileña , sobretodo nordestinas , baiões y tal, y ellos bailaban (risas) parecía una locura, parecía una fiesta salvaje. Cuando regresé, pensé que podía ser este mi camino, pero todavía faltó un tiempo en que continué formándome intentado ser abogado, pero terminé sin... no tenía ganas para eso, no. No tenía ganas por causa de las contradicciones. Yo tengo un respeto profundo por los presos, a pesar de que los presos deben ser penalizados o por lo menos reeducados. Así si yo encontraba que el otro lado tenía razón yo apostaba por el otro lado.

PERIODISTA: Hoy en día, usted es considerado uno de los artistas que han encontrado el equilibrio entre las bases musicales nordestinas y los ritmos electrónicos del pop. ¿Cuáles fueron tus influencias musicales?

A.V. : Bien eso del pop no es un ritmo, es un género, y no es un género, sería el timbre. Yo participé en festivales de rock como Roc´n Rio y otros y utilicé guitarras eléctricas pero a favor de mi frevo, no tiene nada que ver una cosa con otra, las personas confunden mucho eso, porque el problema de la gente, no sólo en Brasil, es de no analizar demasiado las cosas. Hay muchos críticos musicales que pueden tener sensibilidad pero no profundidad en analizar, es una cuestión de una enfermedad que existe en toda nuestra sociedad occidental u oriental, como está ocurriendo en China, que es el consumo, que es usted no piense mucho. Hay quien no piensa mucho y hace críticas que no corresponden, nunca escuché una crítica relativa a mi trabajo, más la profundidad viene a través del pensamiento, de un análisis, a través del conocimiento (para rimar). Cuando no existe esa profundidad, es difícil, las personas pierden la noción. Brasil, la gente comienza a establecer un discurso reticente, y el discurso reticente no lleva a nada, puede ser, puede no ser, son discursos que no me interesan.
Yo puedo conceptuar, esto es de esta manera, porque pienso que es de esta manera. Si mi concepto está equivocado, yo voy a modificar mi pensamiento...

PERIODISTA. Sobre tus composiciones, son varios discos, innumerables grabaciones, ¿ cuál es el que usted le tiene más aprecio?

A.V. ¿Los discos? No, creo que es todo lo que hago. No es que diga que soy un génio, de una estética elevada, pero son muy honestas. Para que exista arte debe existir honestidad.  A la hora de crear, es necesario que el artista no piense en la venta, después claro, pero eso está en manos del productor. El artista tiene que tener un poco de loco, de contestador, ser un poco rebelde. Ahora, la palabra rebelde se quedó como muy rocn´nroll (risas) . Una analogía a un personaje del cine llamado James Dean. Esa rebeldía es todo rok´n roll. Yo prefiero en vez de rebelde, ser contestador.

PERIODISTA. Usted regrabó hace poco Homen de medianoite

A.V. : Exactamente. Mira, las cosas para mi no tiene un tiempo, yo digo que vivo en tres tiempos: presente, pasado y futuro todo al mismo tiempo y la Humanidad creo que también vive de esa manera...

....................

PERIODISTA. Usted lleva cinco tipos de shows en este momento

A.V.: Hago un show con música de cuerda, erudito, un show de Carnaval, show de São João con baiõ, xote, xaxado; un show que yo llamo de metropolitano haciendo canciones que yo compuse en metrópolis como Nueva York, que refleja mi vida de viajero y las ciudades por donde pasé. Un show pop y un show de rock que no es rock pero que los festivales de rock me llaman... Es un Alceu Valença multicultural, la multiculturalidad ya está intrínseca en nuestra tierra y que la referencia de extranjero sólo es para envenenar la cosa, que la música viene del mundo que la circunda, a pesar de estar conectado a internet, está bien, más yo aquí estoy mirando el mar, en contacto directo con las cosas físicas que entran en la cabeza de los artistas en forma de canción, de música, de arte. Creo que la música del entretenimiento es una mierda. Es más dinero que arte. Yo doy un dedo abajo a la industria del entretenimiento y digo viva la industria cultural. Brasil es un país con muchos eventos y eso debería servir para que el país tuviera más pasión por lo que es suyo, más desgraciadamente la gente ve una cosa horrible que significa cuando el vehículo es dueño del artista, cuando la radio es dueña de la banda,  y eso deja de ser artista para ser un ventrílocuo de las cosas imbeciles que un empresario manda que tiene que hacer. Empresario siempre va a ganar dinero, ahora, artista es para ser artista, tiene un sentimiento, tiene un sufrimiento, tiene alegría, es un loco, el empresario  no es loco, le gusta ganar mucho dinero y gana dinero, es bueno para Brasil empresarios ganen dinero. Ahora, cuando está cerca el artista es necesario mucho respeto al arte, más la sociedad piensa sólo en el vil metal. Ahora vamos a preguntar algo así, el Brasil crece mucho y precisa de una banda sonora suya inspirada en sus músicas tradicionales... pero Brasil siempre quiere imitar a otros países. Yo estuve en Europa ahora y las personas están enamoradas de Brasil, pero esa falta de musicalidad se debe a que la gente está acostumbrada a ser “cachorro viralata” y a ser carne de segunda. Quien imita a Madonna es Mal Dona y quien imita a Lady Gaga es Lady Caca, un abrazo para ustedes, adios, fue muy buen la entrevista.
(Y continúa..)
El mundo es una bola, la bola es esférica, el mundo no sólo es la Tierra, el mundo es redondo (improvisa unas rimas) El mundo no es sólo eso, si el mundo piensa sólo en comer, comer, se vuelve esférico más que el Universo,  se vuelve gordo, obeso, ahí va tener un problema, ¿cuál es el problema? De securité, para la salud pública. Hagamos campañas para que la gente salga a la calle, conversen, dialoguen, para que refuercen el EJERCICIO MENTAL, para no engullir todo el tiempo: COMA, COMA y usted come, BEBE, BEBE, y usted bebe, COMPRE UN COCHE y usted compra un coche. Es por eso que el tiempo tiene que parar. Adios.

martes, 6 de agosto de 2013

La suite: un concepto de integración europea

Partita, ordre, ouverture y otros muchos nombres recibió la suite.  A veces, es frecuente encontrarla con el nombre de obertura, debido a que esta pieza, introducida tardíamente junto a la sonatina, el preludio o la sinfonía (términos todos aún ambiguos), regularmente era de una gran extensión. De hecho la obertura se originó en el ballet de cour francés.

En otro orden de cosas, la suite , término aparecido por vez primera en las ediciones de danza de Attagnant (Paris, 1557) puede ser traducida como sucesión o secuencia. No en vano, se componía de parejas de danzas llamadas en la corte pavana y saltarello o Dantz (danza) y Hupfauf (salto) popularmente en alemán, de ritmo par e impar correlativos.

No hay duda, que las suites de ballets y orquestales le deben mucho a Lully y a Rameau, mientras que las suites clavecinistas y laudísticas marcaron los cuatro movimientos-tipo  (Allemande, Counrateé, Sarabande y Gigue) de la mano de Chambonieres o Gautiers y muy seguida por los clavecinistas alemanes.

La importancia que adquirió la suite en Alemania, se debe principalmente a los discípulos de Lully, algunos como Georg Muffat que publicó una antología de la suite orquestal llevaba al extremo de incluir el toque francés del arco en las cuerdas entre otras muchas referencias a la interpretación. Además Fux, Tellemann y J.S. Bach tuvieron la suite orquestal como libro de cabecera.

Häendel en Inglaterra, fue aún más lejos. La primera suite de piezas (1720) no sólo contiene estas danzas, sino un compendio de todas las formas y estilos de la época hasta el momento conocidas.

Y qué decir de las Suites “francesas” de un Bach maduro en la que se han fusionado todas las formas de danza francesa, italiana, alemana y española (nuestra Zarabanda) de manera que no aparecen una al lado de la otra sino integradas en el mismísimo sistema medular de la suite.  Nada más sublime es posible si tenemos en cuenta que ya la suite había pasado de moda cuando el gran compositor alemán las recuperó nuevamente para deleite de todos.

La música, siempre la música, nos sirve de marco de referencia de la unidad, de la integración, del modelo europeo en este caso, aunque yo siempre tenga como punto de llegada el modelo universal. Un modelo que sea ecuánime con las diferencias, justo en la medida y el tiempo que cada lugar se merece. Yo no hablo de globalización, ni de una música única entendida como el logro de la raza humana, sino de las piezas que conforman el gran puzzle de nuestra especie (o al menos, lo mejorcito de ella).

La suite llegó a ser en Europa el más claro ejemplo, el diapasón que determina la exactitud de la afinación y no hablo sólo en término musicales. Que duda cabe que mantenemos diferencias, siempre las habrá, es co-sustancial a nuestra existencia, pero como ocurre siempre, las altas esferas que manejan este insondable universo nos iluminan para extraer lo mejor de cada uno de nostros, póngale usted el nombre que quiera. La música como un principio de fecundidad superior no es sólo un producto humano. Decía Mozart que si bien él pudiera parecer vulgar, su música no lo era.

No busquemos en nuestros políticos, aquellos que dicen representarnos, el modelo de Europa, porque esa búsqueda es infructuosa, estéril. La literatura, el pensamiento, la filosofía y las artes son el faro que debe guiar a los navegantes, sólo es posible conseguirlo desde la independencia y de ésta bebemos todos aquellos que cada día ponemos nuestro grano de arena en la construcción de un mundo más igualitario en sus diferencias.


BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA.

Michels, Urich: Atlas de Música I ( Madrid: Alianza Editorial Edic. castellano, 1.998)
 vol. 1

Grout & Palisca: Historia de la música occidental 1 (Madrid: Alianza Editoria, Edic castellano,2.006) vol. 1

Bukofzer, Manfred: La múica de la época barroca: de Monteverdi a Bach. (Madrid: Alianza Editorial. Edic. castellano, 2.006)

jueves, 1 de agosto de 2013

Brasílio Itiberê: las semillas del nacionalismo brasileño

No cabe duda que la tradición musical brasileña, al menos, la oficial y dentro de los parámetros que llamaremos “occidentalizantes” le debe mucho a la Compañía de Jesús, de la misma manera que en Europa ocurre en la Edad Media con la “culturización” de la música.

La labor misionera, integrada dentro del rito católico, expandió también el desarrollo de la vida musical en Brasil. Tanto esto es así, que Alberto Nepomuceno (1864/1920) junto a otros compositores o personajes del clero, hincaron una férrea defensa de la música sacra en las iglesias de todo el país.

Al margen de estas exiguas pinceladas del acceso a la llamémosle música erudita, el s. XIX, como era nota característica en Europa, estuvo cargado de intenciones e intereses nacionalistas en Brasil en busca de su propia identidad.

Braslío Itiberê, es para muchos, el máximo representante de este movimiento.

Nacido en Paranguá, actualmente perteneciente a   Curitiba  en el año de 1.846, Brasílio da Cunha viene de una familia culta y acomodada. Su hermana María Brasília y su madre María Lourença, junto con su padre João Manuel fueron sus primeras referencias musicales. De hecho, la vida musical de la familia estaba plagada de actividades musicales en los llamados saraos, bailes, celebraciones etc que se organizaban por o con la aportación del padre de Brasilío junto a otros reconcidos músicos de la época y zona.

Brasílio, según el musicólogo Vasco Mariz añadió Itiberê en honor al río que desemboca en la Bahía de Paranguá, la aceptación fue tal, que la familia adoptó el sobrenombre.

Pero no puede decirse que Brasílio dedicó su vida exclusivamente a la música. Se trasladó a São Paulo a estudiar Derecho y fue un importante funcionario diplomático en varios países incluidos Italia y Alemania que le enriquecieron musicalmente también.

Aún así, el catálogo musical de Brasilío sorprende para tratarse apenas de un músico diletante (término que debe entenderse como apunta José María Neves en Brasílio Itiberê, vida y obra, una dedicación altruista). Alrededor de 41 opus, sin contabilizar las que quedan fuera de catálogo.

Parece ser que además del talento compositivo de Brasílio, existe detrás un intérprete ajustado a la época, es decir, de un virtuosismo ejemplarizante en el piano y como violinista.

A sertaneja op. 15 1.869 parece ser la que define el proyecto de identidad brasileña. No obstante, como otros tantos compositores latinoamericanos, la presencia de polcas, mazurcas y otras danzas europeas son una constante en su repertorio.

La importancia de Brasílio Itiberê sobrepasa los límites del dato biográfico y abre las puertas a la expansión cultural como así demuestra la Sociedad de Cultura Artística Brasílio Itiberê (1.944/19.78) y que se materializó en la Orquestra Sinfónica da SCABI (OSS) en Curitiba que mantiene viva la actividad musical en forma de conciertos o a través de la pedagogía en el Conservatorio fortaleciendo y formando a los nuevos intérpretes y quien sabe si compositores de Brasil.




BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA.

Neves, José María Brasílio Itiberê: vida y obra
http://www.ihgp.com.br/Biografias/Biografia%20Brasilio%20Itibere%20Vida%20e%20Obra%20JM%20Neves%20201106.pdf

De Medeiros, Alan Rafael Sociedade de cultura artística Brasílio Itiberê (SCABI) http://www.artes.ufpr.br/musica/mestrado/dissertacoes/2011/Disserta%E7%E3o%20ALAN%20R%20MEDEIROS2011.pdf

AUDIOS DE INTERÉS:

http://www.youtube.com/watch?v=gcgJY_DOUhU

http://www.youtube.com/watch?v=ANBC31hLWik