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lunes, 28 de octubre de 2013

musescore: una alternativa fácil en edición de partituras

En estos meses dedicados a la edición y revisión de mis composiciones así como de los arreglos para un enventual concierto si se diere el caso, reflexiono también sobre lo práctico y útil de un editor de partituras.
No sé hasta que punto los compositores anteriores a este invento le habrían dado el ok, la partitura manuscrita tiene ventajas para el propio compositor por su rapidez y efectividad: el sonido llega y es impreso en un símbolo que llamamos nota. ¡Fascinante! Pero los grandes inconvenientes llegan pronto. Por ejemplo, errores no contrastados con el reproductor que ofrece un editor, el papel siempre puede deteriorarse, mancharse e incluso extraviarse ¡una pérdida incalculable!, entre otros aspectos.
En mi época de estudiantes de Historia y Ciencias de la Músiica en la Universidad Virtual de La Rioja, me ofrecieron un programa para una asignatura que se me atragantó y que supuso uno de los motivos de mi posterior salida de la carrera. La profesora me acusó hasta de haberla engañado, jaja. Increible. Tal vez con 20 años sí, pero con treinta y picos ponía en duda mi reputación.
Pero volvamos al tiesto, el programa en cuestión se llama musescore (con un calderón en la u) y no porque esta empresa me pague comisión alguna por anunciarlo, simplemente es necesario dar el nombre para poder encontrarlo y explicar sus características.
Sin el uso del programa con MIDI (al quue ni me he atrevido además de que mi tarjeta de sonido no dicha conexión), la edición de partituras es un trabajo lento, a veces eterno, eso si todo va sobre ruedas porque al menor problema de no haber guardado algo (yo recomiendo hacerlo cada cierto número de compases), el editor se colgó y no te diste cuenta o un apagón acabó con tu trabajo; que sería el colmo del desánimo y de mandar la tecnlogía a freir espárragos.
En contrapartida, tiene muchas utilidades muy prácticas y cuando aprendas a sar los "atajos de escritura" será coser y cantar.
Entre las utilidades está, por supesto, el reprodcutor, que te permite hacer un seguimineto de lo que estás escribiendo.
También el mezclador es una característica muy práctica, pues puedes seleccionar aquellos instrumentos quue quieres oir independientemente.
Para partituras extensas, como las orquestales, tiene una opción de impresión de partes, con lo cual no tendrás que aburrir a tus musicos con toda la letanía, sino sólo con el salmo corresondiente.
Creo que hay muchas cosas mejorables, como por ejemplo, las relativas a dinámicas y carácter de una pieza. También el poder seleccionar más de un compás para copiar y no de uno en uno que lleva a veces al agotamiento. En cuestiones de repetición, tambiénn sería mejorable, resulta un poco complejo dónde colocar la coda, por qué las repticiones no suenan como tú quieres, etc.
Tal vez muchas de estas ocpiones comentadas estén disponibles en una versión más actualizada, yo trabajo con una muy simple.
Como toda edición de partitura, nada supera a la realidad, ese es un obstáculo insalvable. Ningún símbolo puede representar lo que el compositor tiene en su cabeza y lo que quiere transmitir. Está, por tanto, el trabajo de dirección en caso de piezas orquestales o de equipo en agrupaciones de cámara.
Espero que este post os haya sido útil.