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jueves, 25 de diciembre de 2014

Hoy comamos y bebamos


En sus tonos, Juan Hidalgo establecía una clara dualidad entre lo divino y lo humano, tan utilizado por nuestros dramatgurgos del llamado siglo de oro español. Ciertamente, debe existir, si coincidieramos en la existencia de lo divino, una antitesis entre aquello del ideal y lo real, de la gnosis y la praxis.
Y digo esto, viendo en qué hemos convertido la Navidad que hasta para un no cristiano como yo resulta humillante. No falta cinismo e hipocresía en aquellos y aquellas que se reúnen en tan señalada fecha para festejar en la  no frugalidad y el dispendio del comer y el beber algo tan en las Antípodas como el nacimiento de Jesús. Debiendo este ser el verdadero goce y sentido lógico que en tiempos pasados tuvo, la Navidad hoy está más cerca de una bacanal o un carnaval con todos sus ingredientes. Todo esto, sin entrar en la sociedad consumista de las que se aprovechan para vender al niño Jesús y a Santa Claus en los iconos de cualquier producto susceptible de credibilidad navideña. Es dificil asombrarme de algo en estos tiempos, pero ello no resta para que sienta tanta indignación de lo humano y tanta laceración de lo divino.
En mi pequeño pueblo puede palparse este estado de cosas: niños que ya no cantan villancicos ni reconocen el espíritu navideño, sino dedicados al arte de explotar petardos y fastidicar a los demás en un acto instintivamente propio del ser humano: la agresividad. Jovenes y no tan jovenes por las calles tambaleándose o con su disco-oche al rtimo del chunga-chunga y mucho comer y beber hasta más no poder. Hasta los flamencovillancicos suenan tan ridículos que insultan al buen oído y al buen gusto musical.
Sí, hemos conseguido profanar la Navidad, y todos tan felices.
Esto me recuerda a aquel villancico (en el sentido renacentista del término) de mi admirado Juan del Enzina que no sé si con sorna o con seriedad decía aquello de:
Hoy comamos y bebamos
y cantemos y holguemos
que mañana ayunaremos
....
Honremos a tan buen santo
porque en hambre nos acorra
comamos a calca porra
que mañana hay gran quebranto.
etc
Si bien Juan del Enzina escribía estos versos en el trasiego de las carnestolendas a la  cuaresma, comprobará el lector y lectora, que su validez es aplicable a estas fiestas, a las que digo yo, que por respeto a los cristianos de buena fe, deberían dar otro nombre y otro carácter más acorde con los tiempos en los que, desde luego, la presencia de Dios engendrado en hombre, está tan difuminada como un cuadro de Van Gogh.

martes, 16 de diciembre de 2014

Esqueletos de dinosaurios

En estos días he vuelto a rescatar del olvido algunas bandas de rock emblemáticas de los sesenta, setenta y ochenta. Sí, no lo he negado nunca, yo soy un hombre de mi tiempo, es decir, del s. XX, época en que como todas las generaciones forman sus gustos musicales en su adolescencia y juventud. Tampoco voy a negar y creo que es una evidencia que la música de hoy, por mucha voluntad que yo quiera ponerle, tenga el grado de creatividad e inspiración que la de mi generación. Yo establezco dos hipotesis: la primera, hoy se hace música de mercado no arte; y la segunda, creo que la creatividad musical no vive sus mejores momentos.
Dicho esto, reconozco tambiénn que durante algunos años he mantenido un rechazo o fobia de todo lo que venía "incrustado" en lengua inglesa, pueden llamarlo anglofobia si quieren; debido al monopolio que durante mucho tiempo la música inglesa ha ejercido para el resto del planeta, haciendo irreconocibles otras formas de expresión en otras lenguas incluída el español. Aquí en España, sigue existiendo un "contagio" directo del mundo anglosajón, hay quien argumenta que eso es porque el rock y el pop tienen su identidad en esa lengua y por tanto sería como "ultraje" hacer rock o pop en español. Evidentemente, sólo una mente de poco alcance puede decir estas cosas y a los hechos me remito: España ha dado excelentes grupos de rock y pop en castellano y/o español.
Resarcirme de esa fobia es dificil hoy, " la colonización" nunca me gustó en ninguno de los sentidos de la palabra, además de haber herido de muerte a la música popular española, y cuando digo música popoular española no estoy hablando del flamenco o la canción española, llámese pasodoble, etc. Me refiero a la propia identidad de nuestra cultura en gallego, catalán, vasco, valenciano, canario, balear, murciano, extremeño, riojano, manchego, castellano-leonés, asturiano, navarro, aragonés, madrileño, cántabro o andaluz.
No obstante, en esta recuperación de la memoria de mis años de juventud quiero darle el justo lugar que muchas bandas de rock o pop anglosajón han supuesto para la música popular de sus respectivos lugares.
Me reitero en la decadencia de la creatividad actual y del escaso impact artístico de los grupos de hoy. Por aquel entonces, era dificil ser seguidor o seguidora de una determinada banda: pululaban cientos de ellas a cual mejor. Hasta los Europe me parecen hoy una banda de prestigio comparada con lo que actualmente se hace o al menos, llega a acaparar la atención de críticos y de lo mediático del mercado.
Sería imposible nombrar a todas aquellas bandas que se caracterizaron por una gran dosis de genialidad más que de talento, que ambas cosas no tienen por qué ir ligadas. De hecho algunos rifts de guitarras de entonces eran tan arrítmicos que hasta un principiante podría ejectuarlos. Pero, en el aspecto creativo, ahí sí que se ha perdido terreno. Hoy tenemos grandes virtuosos, excelentes músicos, pero escasos creadores.
Julián Ruiz publica en El Mundo una entreviista con Roger Hodgson, una de las cabezas creativas de los mítico Supertramp, en el aniversario, y esto lo comparto con el crítico, de uno de los álbumes más inspirados: Crime of the Century. Enhorabuena por esta joya musical y por tu artículo Julián.
Pero como digo, existen infinidad de bandas representativas de un género aún dificil de etiquetar que algunos han dado en llamar porgresivo, sinfónico, de fusión,etc
De entre ellas es reconocible las poli armonías de Yes con complejas estructuras, el folklorismo de Jehtro Tull o Thin Lizzy, la potencia regeneradora de Uriah Heep, el melodismo de Camel y un largo etcétera que llevaría más de un post.
Es dificil no tomar el pasado como referente y por qué no, con nostalgia, de aquellos dinosaurios que hoy contemplamos como piezas de exacavación a exhibir en museos a falta de que algún día, las musas y el oído del ser humano, vuelvan a hacerse eco del poder creativo que en otros tiempos fue dessarrollado.
El Mundo: Supertramp, Crime of the Century

viernes, 21 de noviembre de 2014

La descontextualización de la ópera


En estos días se está estrenando en el Teatro de la Maestranza de Sevilla una de las óperas menos gratificante para el genio de Salzburgo en cuanto a representaciones y expectativas: Don Giovanni.
Sin duda, el mérito de cualquier ópera reside en sus cantantes y músicos, cualquier invidente podría disfrutar con igual pasión de esta ópera que marcó la vida de W. A. Mozart, un antes y un después en su concepción operística.
No obstante, y con todo el respeto que las personas ciegas merecen, quien acude a un teatro espera además un atrezzo y una figuración acorde con el talento de sus voces e instrumentos.
Se observa en estos tiempos, una tendencia a la descontextualización temporal de las obras de los compositores de tiempos pasados, algo que personalmente me exaspera, pues yo no concibo a Napoléon, por citar un ejemplo vestido como un hombre del futuro a la conquista de un mundo nuevo. Napoleón, en este caso, era eso, Napoleón.
Por eso, convoco a la cordura y al sentido común, al respeto de nuestros compositores y libretistas que pensaron una obra para su tiempo y no para el nuestro, quien quiera extrapolar su contenido está en su derecho de hacerlo, pero se trata en cualquier caso de un arte de prestidigitación o de elucubración cerebral de aquel atrevido a hacerlo, la ópera es historia y como tal debe ser representada.

Si lo que está en juego o encima de la mesa es si tal o cual diseñador de reconocido prestigio le puso "vestimenta" y creación, entonces, opino que la ópera camina como todas las artes actuales en los bordes del precipicio, arriesgando para ganarse al público fácil y tratando de asegurar la taquilla. Sólo las personas con cierto nivel de inteligencia entienden que cualquier ópera de calidad se sostiene por su libreto, por su compositor y por el tiempo para la cual fue diseñada. Cualquier proyecto en otro sentido, verdaderamente, es una obscenidad y un atentado contra la cultura, una prostitución del arte que antepone la modernidad a la tradición provocando un anacronismo digno del libro de las locuras del ser humano.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Cuando Saturno devoró a su hijo


De todos es bien sabido que Jean Baptiste Lully (1632/1687) fue un músico y compositor de orígen italiano al servicio del llamado Rey Sol en la Francia del período barroco.
Lully tuvo la perspicacia de ganarse los favores de Luis XIV de tal manera que ocupó el más alto cargo como compositor de la corte.
La astucia de Lully también le sirvió para hacerse con todos los poderes legales sobre la ópera francesa y no había nadie que le tosiera, incluso su colaborador Moliere, fue destituído cuando ya no le necesitó y restringido sus derechos sobre sus obras.
Nadie dudaría de la habilidad musical de Lully, pero menos aún de sus habilidades y artimañas para conseguir el favor real y la admiración.
Se dice, que cuando Luis XIV, amante de la danza, fue incapaz de ejecutar los bailes y coreografías que Lully les preparaba, el rey perdió cualquier interés sobre el talento del compositor.
Para Lully, desafortunado en su fatal destino por una herida infectada que le produjo su bastón de director, su tiempo había terminado mucho antes y había sido víctima como Saturno comiendo a su hijo, por tal de que éste nunca fuera más grande que él.
Toda esta historia sobre Lully y Saturno viene a colación de lo que le puede ocurrir a cierta formación pseudo-política en auge en España y cuyas encuentas sitúan como la más votada en las próximas elecciones. A mí no me cabe ninguna duda de que el dirigente de esta formación tiene mucho de Lully y que acabará como Saturno devorando a sus hijos, es decir, implantando un régimen de extrema izquierda muy peligroso que nos llevará antes de tiempo a un final irremediable.
No, no es profecia, ni dotes de adivinación, es cuestión de observar bien, la ambición es el único leit motiv de este nuevo personaje de la política y parece que omnibulados por su estela de santidad y benefactor de los hombres de pobre corazón, se ganará la misericordia de éstos hasta que su verdadero proyecto político nos haga añicos en menos de lo que dura un abrir y cerrar de ojos. Que la Providencia nos ampare.

martes, 28 de octubre de 2014

En mi casa, no


No existen muchas anecdotas, por llamarlo de algún modo, sobre las relaciones vecinales y los grandes compositores y músicos del pasado. Se cuenta que Beethoven, tuvo que mudarse tantas veces de casa, debido a las denuncias de sus vecinos, que existe en Viena una gran cantidad de casas en las que puede leerse: aquí estuvo Beethoven. Lástima que para eso sí se acordaran de él.
Verdaderamente, la vida de un músico está ligada al sonido, algo que para muchos es ruído, cuando tienen que soportar una y otra vez las secuencias repetidas hasta conseguir el efecto deseado.
En otros tiempos, también es cierto, que las construcciones de viviendas gozaban de un aislamineto acústico dificilmente encontrado hoy, salvo aquellos que disfrutan de casas palabaciegas o viven aislados en zonas rurales en los cuales se disipa con mayor facilidad cualquier molestia sonora.

Realizar una estadística de cuántos músicos actualmente existen en nuestro planeta resultaría, cuantos menoes, interesante. Ello implica que las necesidades de estudio o ensayos no puedan siempre llevarse a cabo en un lugar en el cual el sonido no perturbe la paz de los demás.

Teniendo en cuenta, que existen determinadas horas del día en las cuales por norma o sentido común no debe dedicarse uno al estudio de ningún instrumento, aún así, nadie está a salvo de que su vecino toue a su puerto con la queja reglamentaria.
Tampoco abundan las salas o locales de ensayos, y de haberlos, no todos tienen el nivel económico necessario como para pagarse unas horas de alquiler.
La solución pinta muy mal para los músicos, si no quieren pasar por el trágico desenlace de verse en un juicio a causa de ejercer su actividad artística.
En general, un músico profesional necesita como mínimo cuatro horas diarias de estudio para mantener su nivel de habilidades y para el aprendizaje y análisis de las obras a interpretar. En la primera hora, toda marcha más o menos bien, pero a partir de la segunda, comienzan las murmuraciones, los golpecitos en la pared, los insultos y las amenazas. Quien llega a la tercera hora sin verse afectado por estas consecuencias, es todo un héroe. El estudio requiere concentración, algo que para un músico es relamente dificil, dado su especialización auditiva, máxime por lo comentado anteriormente.
Exceptuando a los compositores de alto standing que ya han pasado la barrera de la pobreza, de su época estudiantil, y de la presión vecinal, el resto de los músicos y compositores se enfrenta a un gran problema que perjudica en gran medida la calidad de su ejecución sometido al estrés de tener que soportar las críticas de otros. Sin embargo, es curioso, que rara vez nadie se molesta cuando se realizan obras en casa en las que el martillo o el taladro se convierten en los protagonistas y solistas del concierto (algunos hasta se animan con algún rítmico compás).
La situación en tiempos pasados, tal vez no fuera tan radical, el músico y compositor gozaban de cierto prestigio y hasta se les permitían ciertas licencias. Hoy, el músico está viviendo uno de sus peores momentos, denostado su arte, injuriado por sus vecinos y sin capacidad de reacción, no queda otra que agachar la cabeza y refunfuñar entre dientes.
Con frecuencia, es fácil olvidar que cuando asistimos a un concierto, no lo hacemos a un acto de divina inspiración en la que el músico prestidigita sobre su instrumento, sino a horas y horas de estudio y lo que el músico agradece es exactamente eso, el reconocimiento de ese trabajo que tantas veces cuesta llevarse a cabo.

martes, 30 de septiembre de 2014

Triana: hace cuarenta años

No soy muy dado a los homenajes póstumos, en realidad, me fastidian, pero teniendo en cuenta que Eduardo Rodríguez Rodway aún sigue entre nosotros, voy a considerar mi reconocimiento como un hunilde homenaje en vida. Dejar pasar este 2.014 sin acordarse de que el grupo andaluz Triana cumple sus cuarenta años de historia pública sería todo un desperdicio. Yo llegué hasta Triana gracias a un buen amigo, un excelente baterista e incondicional de Triana. En aquellos años, tan influenciados por la música anglosajona y lo comercial en España (aunque fueran también la eclosión de las grandes bandas de rock a nivel internacional), medir el alcance de la música de Triana que mi buen amigo pretendía hacerme entender era bastante dificil. Principalmente por dos razones:la primera, porque yo venía de un mundo tan elitista como es la música clásica, del cual no reniego, pues me ha dado lo que hoy sé, pero sí es cierto que siempre se mira con vehemencia todo lo que está fuera de ese contexto. La segunda razón, ya comentada, es un panorama nacional que no había apostado por las búsquedas de nuevas formas propias, sino imitar modelos que procedían de otros lugares, especialmente el anglosajón. El alcance de la música de Triana debe ser visto siempre con retrospectiva, no sobredimensionada, pero sí respetada. Lo que J.J. Palacios, Jesús de la Rosa y Eduardo Rodríguez consiguieron no era fácil ni podían imaginar las consecuencias culturales que su personal estilo iba a imprimir en la sociedad española de entonces. La virtud de Triana no está en unas excelentes voces o ni tan siquiera en un virtuosismo instrumental aunque el talento vocal o instrumental no siempre va ligado al creativo, y en esto, Triana eran los mejores maestros. Efectivamente, la trascendencia de la música de Triana, la cual debería entrecomillar aquello de rock andaluz, se basa en un despliegue de genialidad incalculable y lo más importante, fructífero. Consiguieron que un estilo de música sin visos de comercialidad llegara a cotas altas de interés y ventas. Encontrar en la historia de la música española un grupo de tanta repercusión mediática y explosión creativa es cuanto menos arriesgado de plantear. Pero, llegando un poco más lejos, la humildad con que estos talentos se presentaban al público o a los medios de comunicación era admirable y define muy bien cómo debería ser un artista. Con los tristes desenlaces de Jesús y de Juan José, la banda, que ya estaba rota con la pérdida del primero, tenía un camino tan incierto de continuidad que llevó a su extinción. Los revivals en unos tiempos en los que la creatividad estaba pasada de moda y la música se rendía al culto de la producción comerial estaban abocados al fracaso. Sería impensable y ridiculo vaticinar como sería Triana en 2.014, muchas bandas de entonces dejaron de existir hace mucho tiempo y no por razones trágicas. Triana tuvo su momento brillante, su impronta en la historia de la música española, posiblemente, irrepetible viendo hacia dónde camina el arte y la cultura en estos momentos. Aquel amigo que tuvo la suerte de ver y vibrar en aquel momento con aquella banda de tres jóvenes en Sevilla marginados por una sociedad que salía del franquismo y tildaba a sus nuevas generaciones de vagos y drogadictos supo captar el mensaje en su momento justo, cuando mayor fuerza tenía y a él y a Triano les debo la grata sorpresa de haberles escuchado.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Philippe Jarousky: y un ángel bajó a la Tierra.

Enlazando un poco con el post anterior dedicado a Piaf, desde mi humilde conocimiento que no pretende sentar cátedra de nada, resulta curioso oir a Philippe Jarousky cantando chanson.
Sí, perdonen, me he saltado el prólogo.. veran... Philippe Jarousky, es desde mi punto de vista, no una leyenda, como algun@s dicen, sino una realidad tangible de lo que pudo ser la música barroca. Se especula mucho sobre qué tipo de voz realmente es la que define a este gran talento del s. XXI, pero no seré yo quien me tire al fuego de las categorizaciones, me considero un ignorante de ese instrumento con el cual la naturaleza dotó a algun@s.
Lo que sí puedo decir, como artista, es que al oir a Jarousky, una sensación de paz y calma se apodera de mi espíritu y no existe ni tiempo ni espacio, ambos innecesarios cuando la música le acompaña a uno.
Además del carácter sensible, indudablemente fundamental para transmitir; Jarousky nos trae al presente un repertorio fantástico del barroco desde la perspectiva de los "castrati", de Porpora, Vivaldi,Steffani, Monteverdi... y escuchándole junto a la gran Cecilia Bartoli es como si dos planetas entraran en perfecta conjunción.
Pero si esto fuera poco, está recuperando todo un repertorio olvidado, desconocido del periodo romántico de la música francesa del s. XIX y XX.
No cabe esperarse más de un artista que no se ha limitado a ejercer el papel de intérprete de música barroca.
Resulta extraño escucharle en otras tesituras como antes he mencionado cantando chanson, pero es que se atreve también con el piano y el violín, instrumentos de su formación musical.
Y quien no podría sentir envidia sana quienes no fuimos dotad@s para el canto. Nos conformamos, Philippe, con tenerte entre nosotr@s para reconfortarnos porque al oirte, uno, hasta piensa que los ángeles existen y que bajan para aliviarnos de las miserias mundanas.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Mecenazgo mal entendido= limosna


Otra vez de vuelta con el tema de los derechos de autor y la propiedad intelectual y bla, bla, bla...
Parece inconcebible que la cultura esté entre los valores más bajos en la sociedad actual, y no lo digo yo, lo dicen los hechos. El ciudadano quiere gratuidad para la cultura, pero la cultura ¿quién cojones la crea? ¿ nace por generación espontánea? ¿se alimentan los artistas del aire como algunos yoguis de la India?, a ver si empezamos a ser serios con estas cuestiones. Lo que a mí me queda claro de todo esto, y en charlas mantenidas con personalidades de este sector, me refiero al de la cultura, es que la creación no corre peligro, está ya muerta y enterrada como diría un buen cubano.
El mecenazgo es una opción, como lo es el que un determinado artista quiera ofrecer su obra libremmente, pero otra cosa es que se entienda que un artista DEBE VIVIR DEL LIMOSNEO que no es otra cosa que el mecenazgo mal entendido.
Ya puestos, ¿por qué a los políticos en vez de una paga no se le aporta un donativo? o  al fontanero cuando te arregla una avería, o al electricista o al futbolista. Ya está bien señoras y señores de que el artista sea un mendigo en busca de sustento samaritano no vaya a ocurrir que al final por "buena persona" acaben dándote palos hasta en el documento nacional de identidad.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Un error ¡de años!

Queridos amigos y amigas:
Durante cuatro años se han mantenido un error tipográfiico en uno de mis álbumes. Nadie parece haber recabado en ello, ni incluso personas que por su procedencia o conocimiento deberían haberlo hecho. No obstante, a nadie culpa de ello, salvo a mí mismo.
Sólo en estos días que estoy mejorando la información en mi web oficial, me he dado cuenta de cuán problemáticos son estos errores. Por cuestiones de derechos de autor y de obra publicada no es posible enmendarlo. No queda más que yo, al menos, lo haga en bien del significado que en su moemto tenía ese álbum y por respeto a la etimoología de la palabra.
O último tucumaré debería haberse intitulado O ultimo tucunaré, que en tupi se refiere a un determinado pez de río que habita en el Amazonas y del cual surgió la idea para este álbum.
Dicho lo cual os doy por informados e informadas.
Aprovecho también para deciros, que debido al traductor online y que la Real Academia Española no ha reconocido @ como signo representativo de un único género, los posts aquí publicados volverán a la forma clásica de los determiantes de género que nos definen y nos diferencian.

Gracias por estar ahí
Saludos

jueves, 11 de septiembre de 2014

Los grandes maestros

La docencia es un trabajo que requiere sacrificio, ora imcomprendido, ora ingrato. Pero el maestro representa el canal vehicular por el cual otros seres humanos llegan a convertirse también en nuevos maestros o en profesionales de una determinada especialidad. También en los animales existe un aprendizaje que se transmite de las experiencias de los progenitores sobre sus descendientes.
En el mundo de la música, la docencia es, si cabe, más ingrato. Pero no nos equivocquemos, encontrar un buen maestro no es tarea fácil. El buen magisterio incorpora una iniciación también espiritual que se transmite exclusivamente a los que realmente saben aprovecharla.
Cuando los Conservatorios aún eran hospicios, orfanatos o casas de caridad, de ahí el término, en el período Barroco, la enseñanza de la música provenía de un profesor particular o se transmitía, como otros oficios, de padres a hijos (sirva de ejemplo los dos hijos de Leopold Mozart o los hijos de J.S. Bach).
La institucionalización le dió prestigio, pero le restó personalidad. El profesor se convertía en un funcionario al servicio de... y con ello, el aprendizaje un mero trámite para obtener un diploma. Excepciones las hubo, especialmete en Francia.
El estudio de la música en nuestro siglo ha perdido la fuerza de siglos pasados, el cambio social ha originado que ahora la mayoría de los padres quieren que sus hijos sean futbolistas y que se conviertan en estrellas de los clubes más destacados del escenario nacional e internacional. Las artes, en general, no vive buenos tiempos y esto no lo digo yo, pregunten a cualquier artista y obtendrán la misma respuesta.
No obstante, existen velas que siguen intentando alumbrar el camino. Ya en otro post hablé de un proyecto en Colombia con niños que estudiaban música clásica o en Brasil, con alumnos que aprendían a tocar cavaquinho.
Otro de esos casos, dignos de ser reconocido o al menos conocido es el de este profesor que enseña la práctica del Morin Khur, un instrumento de cuerda frotado originario de Mongolia, que el ser anónimo le engrandece aún más.
Ved el video, aunque no entendais nada. Pues la transmisión sencillamente requiere de pocas palabras.
Son éstos, los grandes maestros que depositan en sus pequeños alumnos como la semilla que se planta en la tierra, la esperanza de que algunos de sus frutos tome le mejor de los perfúmenes y el mejor de los sabores.

lunes, 8 de septiembre de 2014

eBiblio: las buenas propuestas alternativas


La noticia es cuanto menos agradable para los lectores y para los autors. El Ministerio de Cultura ha acertado con la medida poniendo al servicio público 1.500 títulos en forma eBook en cocnepto de préstamo una vez disponga de un carnet de lector que se obtiene en cualquier biblioteca pública y que le facilitará una contraseña para acceder.
Estas alternativas ponen de manifiesto que es posible otra cultura fuera de la piratería, que permiten el acceso gratuito a este catálogo bibliotecario.
En el siguiente enlace teneis más información al respecto. Enhorabuena, y esperemos que se amplíe al catálogo de músicas.
eBiblio CADENA SER

lunes, 18 de agosto de 2014

Juventud, está en tus manos

Hoy también, y dirán ustedes que me paso la vida delante de un ordenador, y yo les podría contestar que a falta de cosa mejor, encontré una entrevista de un hombre que me causa gran admiración:Paco Ibañez
Yo no voy aquí a realizar una retrspedtiva de este excelente hombre, el que quiera que investigue, que eso nunca está demás.
Sin embargo, Paco Ibañez me ayudó a reafirmar un pensamiento que ha venido rondándome las últimas horas.
Duurante algún tiempo he mantenido que la cultura era una sabiduría popular que en otros tiempos fue mejor, pero estaba convencidamente equivocado. La cultura nunca vino del pueblo, la cultura se formó en las universidades, con los intelectuales, que son los únicos a quienes verdaderamente les interesa. Entonces, mi pensamiento es el siguiente: hemos perdido esta voz, hemos perdido a esta juventud estudiantil que hoy no tiene la visión que tuvimos los universitarios de otros tiempos. Ahí es donde reside el verdadero drama de la cultura. Han aniquiliado con las maquinitas como ésta que ahora me ayuda a comunicarme con vosotr@s mal utilizsda, pues todo invento tiene una función positiva y otra negativa, con los móviles, con los whatups, con los facebook y con toda esa mierda que les tiene el coco comido para no pensar. Hemos perdido a esa juventud, heos dejado que nos la roben los tecnócratas, los políticos, los que siempre miraron de soslayo a los intelecdtuales.
A mi me entristece enormemente que aquella entrevista de la que hable´en el anterior post sobre Jaime Urrutia se realizara en Uruguay y que ésta de Paco Ibañez se haga en Argentina ¿Qué estamos haciendo con nuestros artistas?¿Por qué le dejaron de lado?¿Por qué ya no interesan?
Escuchando a Paco Ibañez uno no tiene más remedio que mirar al cielo y gritar, coño, necesitamos hombres como éste y nos los están matando. Y nos venden matracas de pacotilla como tercera fuerza política emergente, y hay quien se lo cree.
Aquellos auténticos que dicen la verdad se ofenda quien se ofenda, con argumentos y con humildad están ya enterrados. Y necesitamos que vuelvan a las Universidades, no con el mensaje de tiempos pasados que no vale cien por cien para estos tiempos, sino actualizado y renovado y con lo mejor que pueda salvarse del pasado que siempre será un referente para no caer en los mismos errores.

Os invito a que esucheis la entrevista completa y que seais capazces de emocionaros por la profundidad de su mensaje. No esperemos homenajes póstumos, ni palabrería barata de crítica de última hora. Ahora están aquí y sus fuentes son frescas y verdaderas, ellos bebieron de los poetas y se convirtieron en vehículos de su transmisión.
El hombre más sabio no es el que más habla, sino el que más escucha, por eso, me callo y os dejo en compañia de Paco Ibañez

domingo, 17 de agosto de 2014

Los ignorados

Hace mucho tiempo que no dedico un post a la música pop-rock, pero que nadie se engañe, yo soy también un hombre de mi época y no me arrepiento para nada de mi pasado juvenil escuchando a las grandes figuras de los ochenta.
Casualmente, leí una noticia en un medio de comunicación en la que se anunciaba un nostálgico concierto en Marbella recordando aquella época dorada del pop y el rock español. En realidad, la noticia no llamó mucho mi atención, me consta que muchos artistas aún continúan en activo con sus carreras contra viento y marea y ante el abandono de los medios de comunicación que un día se partían el culo por saber de ellos.
Mi afán de curiosidad innata me llevó a indagar que fue de aquella banda llamada Gabinete Caligari. En cierto buscador de videos, señalaban entrevistas de al menos seis años de antigüedad. Era sosprechso cuanto menos y efectivamente, Gabinete Caligari como tal no está operativo. Sin embargo, Jaime Urrutia, quien fuera vocalista, guitarrista y autor de canciones de la citada banda había publicado un álbum en solitario en 2.012.  La noticia me alegró hasta que comprendí que habían pasado dos años hasta enterarme de la misma, lo cual pone en evidencia la falta de información y desinsterés en el que nuestras míticas bandas que forjaron la cultura musical de nuestro país en su época más gloriosa, estaban siendo estigmatizados, olvidados o ignorados.
Sí, es cierto, igual la culpa es mía por no preocuparme de saber de ellos, por haber abandonado también mi interés, por no hacer un seguimiento de cuáles rumbos habían tomado sus carreras. Aunque, quien haya leído este blog sabrá que cuando recibimos la triste noticia del hasta siempre de German Copini o pidiendo el regreso de Héroes del silencio, en cierta manera, yo seguía ligado a quienes formaron el corpus de mi juventud y como en la juventud se forman las amistades y éstas, si son verdaderas son para siempre, ese cordón umbilical que me une no se ha roto, tal vez, descuidado.
No sé, si como dice Jaime en una entrevista hay talentos ocultos que no van aflorar mientras el mercado siga por estos caminos actuales, es posible que tenga razón, las condiciones de la movida de los ochenta dificilmente van a repetirse como tampoco es probable que el movimiento hippie (sin versiones descafeindas) recobre la autenticidad que tuvo en su momento.
Existe una generación que ronda entre los 40 y los 60 que necesita que se siga haciendo música para ell@s, que algun@s habrán que tengan la honradez y la sensatez de comprar sus trabajos, de asistir a sus conciertos y de mantener una cultura que no es incompatible con los nuevoos tiempos.  El arte es atemporal, no existe más limitaciones que aquellas que queramos ponernos. De igual manera que yo admiro a los grandes clásicos de nuestro pasado musical, llámese Mozart, Chopin, Vivaldi; no es un motivo para que la buena música o el arte bien construído e inteligente no tenga cabida en mi propia cultura. Si tod@s nos hicieramos este planteamiento, si los medios de comunicación se especializaran, seguramente no habrían pasado dos años para informarme de que Jaime Urrutia estaba vivo musicalmente hablando y como suele decirse, más vale tarde que nunca, mi más sincera felicitación extensible a l@s artistas que conformaron una época que con tan buena suerte me tocó vivir.

jueves, 14 de agosto de 2014

La construcción de la identidad cultural. Los retos del nuevo siglo.

El problema de la identidad nacional:

Existen muy buenos artículos, investigadores, sociólogos, antropólogos, musicólogos y estudiosos que se han preocupado de esta cuestión.

Definir la identidad es fácil, lo difícil es explicar hasta dónde o hacia cuánto abarca y si sus límites son reales o ficticios.

El s. XIX fue el marco que propulsó el concepto de identidad, que básicamente tenía un componente político. Basta recordar los nacionalismos que definían la identidad rusa, germana, española entre muchas otras y que adoptaron los compositores como Tchaikovsky, Borodin, Wagner o Falla.

La identidad se sustenta en la tradición, pero el problema de la tradición es su propio paradigma. Básicamente, la tradición es la aceptación de una serie de reglas, normas establecidas por una determinada comunidad para determinar su identidad nacional, regional, etc.

Si nos fijamos en la historia del ser humano, desde que éste entró en contacto con otras sociedades ajenas a las que pertenecía se produce un “intercambio”, lo que algunos llaman “hibridación” es cuando este intercambio supone incorporar determinados elementos que no formaban parte de su propia identidad para tomarlos como suyo.

En este sentido, la globalización contribuye en gran medida a los procesos híbridos, que otros llaman de fusión. Con este fenómeno que tiende a la estandarización de la cultura el concepto de identidad se desvanece como en su momento lo hacía el de tradición.

Pero no todos los “intercambios culturales” traen consigo un desplazamiento de la identidad original,es decir, existe una gradación que lleva a posturas diferentes. Establecer en qué medida este fenómeno afecta a la propia identidad también es complejo. Pongamos un ejemplo didáctico: The Sargent Pepper de The Beatles. La incorporación de instrumentos hindúes (ahora le llaman indio) y de ciertas melodías o armonías en las composiciones que realizaron The Beatles en este período de orientalización, no supone una modificación sustancial de su identidad musical que sigue siendo el fenómeno pop-rock. ¿En qué medida es un híbrido o apenas un rasgos anecdótico?.

Es importante también determinar cuáles son los límites que se establecen y son aceptados en este fenómeno de la globalización. Con la emigración/inmigración muchos habitantes con una fuerte identidad nacional como por ejemplo Cuba, no abandonan sus hábitos de escuchantes ni culturales: siguen manteniendo su “parcela cubana” estén en las Antípodas o en Florida. Del mismo modo ocurre con muchos africanos que residen en España. Una gran mayoría de ellos siguen manteniendo sus modelos culturales: se relacionan con ellos mismos, asisten a fiestas “para africanos”, etc.

Por tanto, la relatividad del mestizaje es evidente. Para que una identidad cobre un verdadero valor, debe existir un concenso, un marco normativo que las regula como ya sucedió en el s. XIX.

Si Kepa Junquera incorpora un sitar en sus composiciones no desvirtuará en gran medido su estilo vasco, pero si su música “se sale” de los patrones, entonces habrá entrado en el campo de la World Music o la globalización o cuanto menos en la fusión o la hibridación.

No sabemos qué nos depara este siglo, aún es pronto para verlo con perspectiva, pero no cabe duda que la globalización podría acabar de un tajo con los modelos anteriores que para bien o para mal son fruto de nuestro pasado y un legado de la Humanidad.  La UNESCO vela porque las tradiciones queden salvaguardadas del “intrusismo” propio de los tiempos que corren.

El debate está abierto y en ningún caso a favor o en contra. Tal vez, este proceso de consolidación cultural que comenzó en el s. XIX haya llegado a su fin está abriendo una nueva puerta inquietante si todo lo pasado se convierte en cenizas. La identidad, esa construcción que creíamos sólida, también tendrá que adaptarse a la inestabilidad y a la crítica de que nada es perdurable ni determiante.

lunes, 28 de julio de 2014

Vaugham Williams: A sea symphony

En estos días he recibido mi Vaugham Williams, The collection´s edition editado por EMI. Y sí, yo COMPRO música.
Obviamente acabo de adquirir tan preciado tesoro y no he tenido el placer de disfrutar nada más (y nada menos) que de la sinfonía primera también denominada A sea symphony.
Acercarme a la obra del compositor británico no es azarosa, de hecho, ya había oído, y digo bien, pues no escuchado, algunas piezas aisladas que me habían cautivado.
A sea symphony es una obra de mastodónticas dimensiones no sólo en el formato, sino en la estrucutra, la forma, la composición orquestal y coral, etc. Tal vez, sea éste el motivo por el cual, dada la falta de recursos económicos, no sea una obra de concierto o esté en los circuítos de las salas y teatros a lo largo y ancho del planeta. Hoy sería impensable que Vaughan hubieera optado por este formato, aún así le llevó varios años ver su obra en un escenario.
En el plano literario, ya que es una de las primeras sinfonías en incorporar voces como instrumentos, salvando las distancias del compositor de Bonn, utilizó textos del poeta americano Walt Whitman.
La interpretación de la que he podido disfrutar gracias a esta compilación de la obra de Vaughan es fantástica. No destaca nadie porque todos realizan un trabajo de una calidad impecable, en esto, admiro esa capacidad de los británicos para sacar el máximo partido de aquello en lo que se embarcan, la disposición es esencial para conseguir un trabajo de exigencia y amplitud de miras.
Pero sería injusto no destacar el magistral papel de Joan Rodgers como soprano y William Shimell como barítono arropados por la Royal Liverpool Philarmonic Choir conducida por Ian Tracey. Las interpretaciones de estos solistas tienen momentos verdaderamente únicos e irrepetibles.
Se dice que Vaughan Williams representa, junto a Elgar, uno de los máximos exponentes de la música británica, del cual se dice es el paisajista de estas tierras. Nadie podría dudarlo, pero además, la música de Vaughan tiene ese carácter solemne, majestuoso tan propio de la herencia häendeliana, de la oda y el himno como elementos cosustanciales a la naturaleza musical más concretamente de los ingleses que de otros lugares del Reino Unido.
Además de esto, yo también estoy de acuerdo en que Vaughan fue un adelantado a su tiempo, su música es el fermento de las bandas sonoras que Holliwood utilizaría para sus piezas de carácter épico. En esta primera sinfonía, el compositor ya daba sus  primeros mensajes visionarios de un fenómeno musical que no tardaría en implantarse, y desde mi humilde opinión, supeditarse a la imágen.
Pero Vaughan Williams no sólo supo ver más allá sino que supo estar en el más acá, con sus series de canciones populares que hoy conforman el repertorio más preciado por el pueblo británico.
La Historia de la Música ha sido injusta en la mayoría de los casos y ha condicionado que muchos compositores, por no decir compositoras, queden relegados al mayor de los olvidos o su repertorio minusvalorado. No caben comparaciones en el arte, nadie con sentido común podría argumentar que Mozart es mejor que Vivaldi o Farinelli mejor que Jarousky porque en música como en otras artes existe la atemporalidad en este sentido. Quienes ejercen juicios de valor equivocados lo único que consiguen es  destapar su propia ignorancia artística.

miércoles, 23 de julio de 2014

No tienen ni idea


Otra nueva historia escrita en clave de ignorancia sobre los derechos de autor.
En primer lugar, entre 22 votos a favor y 20 en contra hay muy poco márgen. Esto quiere decir que no tienen muy claro o al contrario, que tienen demasiado claro lo que es una Ley que vigile y salvaguarde los derechos de autor.
A las propuestas e intervenciones que tuve que escuchar en el Parlmaneto Europeo del cual ya suscribí un post anterior se suman ahora la ignorancia y los posicionamientos de los que dicen son nuestros representantes políticos.
Ni una sola palabra de autor, de hecho, creo que ni se menciona y mucho de los derechos de los consumidores. Y vuelta a lo mismo de siempre, seguimos siendo los desheredados de los que cada cual quiere sacar partido en beneficio de votos porque es más fácil agradar a una mayoría que a quien reclama un legítimo derecho de seguridad.
Desde luego, no sé por qué me empecino tanto en esperar algo de las maniobras políticas, será porque aquí nadie levante el dedo para decir: AQUÍ ESTOY, y sobre todo porque cada uno va por su lado. En una entrevista concedida a Fernando Trueba, éste decía ante mi asombro que el cine era uno de los más perjudicados con la cuestión de la piratería y el canon digital. Está claro que posturas como ésta no llevan a ninguna parte, el artista como asociación es un gigante sin cabeza dando palos de ciego a diestro y siniestro a ver si por casualidad a alguno le alcanza y satisface su frustración.
Es lamentable, pero espero que la reforma de la ley de la propiedad intelectual con tan escaso apoyo parlamentario sirva al menos para "asustar" a quienes de forma deliberada atentan con un derecho al que nadie quiere ponerle nombre.

miércoles, 2 de julio de 2014

Los cuartetos berekekê vol. 2: su historia

No fue algo planeado o premeditado que algún día surgiera un nuevo álbum con cuatro cuartetos más, de hecho, si observan, el título del primero fue: Los cuartetos berekekê.
En aquellos primeros cuatro cuartetos de cuerda existía una clara intencionalidad de recuperar la música tradicional: el cuarteto núnero cuatro, por ejemplo, es netamente orientalista y asiático, en el cual el violín primera "imita" al erhu en tesitura y carácter.
Los cuartetos vol. 2 no fueron surgiendo uno tras otro, sino que responden a períodos distantes (la polonesa en los meses más cercanos a la publicación y el berceuse).
De esta primera etapa resultan los llamados cuarteto fadista y sertaneja acorde a ese criterio de inspiración en la música popular tradicional de Portugal y Brasil respectivamente.
Estos dos cuartetos me dieron muchas dudas si era convenientes o dignos de ser publicados, no en sí por el "color" tradicional que desprende, sino porque realmente resultara creíble y entrara dentro de la llamada música culta y no popular.
Quien ha leído mi blog berekekê em português sabrá de mi gran admiración por la música portuguesa que no viene de ahora, ni siquiera de mi etapa de compositor sino de mucho antes en mis viajes al Algarve. Sin embargo, para arriesgarme a realizar una composición de tamaña importancia y trascendencia era necesario estudiar e investigar más profundamente. Le debo un enorme agradecimiento a José Lucio Ribeiro de Almeida y a sus videos didácticos sobre instrumentos de cuerda portugueses así como estilos musicales. El trabajo del señor Ribeiro es esencial para la conservación y recuperación de la tradición musical del país que con tan buena fortuna y anhelo defiende. Además existe la primera dama portuguesa indiscutible del estilo nacional, el fado: Amalia Rodríguez, mi primer acercamiento a esta cultura que cautiva tanto. Muchos nombres más aparecen en este cuaderno de campo de investigación para los cuartetos como Fontes Rocha, María Teresa de Noronho, José Alfonso, el músico Magalhaes y una lista que sería interminable.
Los tres movimientos que componen el cuarteto fadista, como no podía ser de otra manera corresponden a los tres tipos de fado más característicos: el fado moraira, el fado corrido y el fado menor.  Y como dije anteriormente, me imponía mucho respeto que estos tres tesoros de la música portuguesa fueran al menos reconocibles teniendo en cuenta que como suelo decir muchas veces, sólo un fadista puede hacer fado así como los mejores fandangos nacen de las escuelas onubenses. Mi gesto, por tanto, no es repsentativo de la música popular de Portugal sino el trabajo de cualquier pintor que se inspira en el paisaje, el ser humano, etc, es decir, imitativo.
He intentado, no obstante, respetar los rasgos esenciales que configuran un fado.
Los cuartetos sertaneja pertenecen casi al mismo período. No existe un cantor, compositor o músico de referencia aunque he demostrado mi admiración por el papel que Renato Texeira ha jugado en la música de raiz, caipira o sertaneja aunque todos estos términos necesitan matizaciones que no vienen al caso. Digamos, que es una inspiración general de los cantos populares con mucho contenido psedudorreligioso de las maniestaciones de romerías y fiestas populares que circulan en todo Brasil. En realidad, el término sertaneja no es exclusvio de la música sino de una forma de vida basada en lo rural y que podría equivaler a lo que nosotros denominamos campesina.
Los otros dos cuartetos (núm 7 y 8), son con diferencia más recientes y no responden a esa influencia de lo popular, al menos entendida como tal. Están más enmarcados en la música culta. La polonesa o el berceuse como dije al comienzo son obras muy cercanas en el tiempo.

martes, 24 de junio de 2014

Mujeres desde el silencio


Durante mucho tiempo, y espero que siga siendo así, me he caracterizado por no etiquetarme como um hombre pro-feminista ni por supuesto machista. Creo que estos conceptos y en cualquier caso las etiquetas nunca llevan consigo una contextualización ni una delimitación.
Yo creo en el ser humano como tal y me pongo del lado de lo que considero injusto o justo y nunca de las ideologías dogmáticas que determinan y encauzan todo. El feminismo, como cualquier otra, depende de quien venga o de como se diga tiene un color diferente.
No cabe duda que durante siglos las mujeres en general han sido víctimas de una desproporción en el campo de la igualdad y la libertad de derechos, pero tampoco queamos ver el pasado desde las lentes del s. XIX cuando el movimeinto feminista comenzó a dar sus pasos. Cuidado, no estoy justificando nada simplemente limitándome a describir una realidad. De hecho, tampoco queramos ver determinadas culturas desde la mente occidental siempre y cuando, eso sí, se hagan desde la más estricta de las libertades.
En estos días pude asistir al filme "Narmerl, la hermana de Mozart" una producción francesa dirigida por René Féret y protagnizada en su papel principal por Marie Féret presentada en 2.010. Hay que aplaudir que, al menos, los franceses se interesen por temas interesantes y no por las frivolidades.
No sabemos mucho de Maria Anna Walburga Ignatia Mozart (Salzburgo, 1751 - Salzburgo, 1829), y lo poco que sabemos a veces se distorsiona desde tal o cual perspectiva, algo muy común en Historia.
Sabemos que era una excelente intérprete y que posiblemente, aún a despecho de su padre, realizara composiciones. Decidir si tenía la genialidad de su hermano es entrar en especulaciones  de escaso interés pero lo injusto del tiempo en que vivió fue el hecho de no poder haberlo demostrado y esto, creo que sí, fue en contra de su voluntad.
Quería enlazar este post con otra noticia de interés que consiguió emocionarme, en los archivos de rtve se realizaba un merecido homenaje a Carmen Sarmiento. Y quisiera sumarme a ese reconocimiento ahora que está viva y puede leerme y recibirlo, un homenaje póstumo carece de valor personal aunque sirva para enriquecer la memoria colectiva de los pueblos.
Yo no comparto con ella su bandera feminista, lo siento, las injusticias no entiende de géneros, pero si el feminismo es lo que Carmen Sarmiento durante sus años de periodismo ha defendido, bienvenido sea. Porque son las mujeres desde el silencio las que cambian los cimientos y producen tsunamis en las conciencias no aquellas que levantan la voz y proclaman a los cuatro vientos creando falsos mitos sobe el sexo opuesto o minusvalorando a estos por la condición de ser hombre y no mujer.
Y como dije al comienzo de este post, estoy con el ser humano que lo merece no con la condición sexual con la que llegó a este mundo. Desde esta posición, Namerl, por haber sufrido en silencio su falta de reconocimiento y a Carmen Sarmiento por estar del lado del que verdaderamente escribe la Historia, le debemos un profundo respeto y debe ser causa de ejemplo más allá de las etiquetas que desde mi punto de vista, desacertadamente, algunos colocan en beneficio de...
Le agradecemos que con su paso por el mundo Narmerl, desde la injusticia de su condición, Carmen Sarmiento desde la condición de la injusticia insertó el bisturí allí donde el corazón siente.
Entrevista Carmen Sarmmieto
Namerl, la hermana de Mozart datos

domingo, 15 de junio de 2014

Los cuartetos vol. 2

El pasado 13 de junio fue publicado en CD Baby el volúmen 2 de los cuartetos, que corresponden a los números 5,6,7 y 8 y que constan de tres movimientos cada uno.
Para descargas o escuchar demos podreis hacerlo en el siguiente enlace

Los cuartetos vol. 2  berekekê CD Baby
En un próximo post os hableré de la historia de estos cuatro cuartetos.
Espero que disfruteis con ellos.

sábado, 7 de junio de 2014

El payador: entre el caballero y el filósofo popular

El payador: entre caballerescas y filosofia popular

Unos de los fenómenos culturales y musicales más característicos de America Latina y particularmente de la Pampa, es la payada.

El orígen de la misma es controvertido aún en día. Según Horacio Ortiz, el término podría porvenir de “payo”, usado como sinónimo de campesino español. Argumenta esta hipotesis apoyada en Santos Vega, hijo de padres andaluces naturales de Cádiz y que emigraron a la Argentina en 1.770. Santos Vega se convirtió con el tiempo en el prototipo de payador y sólo perdió su título en “un duelo” con  Gaulberto Godoy. Otra de las alternativas que se barajan la sitúan mucho más lejana en el tiempo, Lleopoldo Luganes, eu su libro El payador, publicado en 1.916 en Buenos Aires y recuperado para tod@ gracias a la gentileza de la Biblioteca del Bicentenario de la Academia Argentina de las letras, lo sitúa, como digo en el período más destacado de las culturas grecorromanas. Defiende esta posibilidad argumentadno el carácter épico de las obras de Virgilio y otros autores griegos en consonancia con la propia vida del gaucho, que a fin de cuentas, guarda una estrecha relación con la payada. Pero va más allá aún al situarla, por el mismo motivo, en la caballeresca de los trovadores de Provenza con sus romances y posteriormente con nuestro añorado siglo de oro. Este carácter trovadoresco es defendido también por otros autores.

La payada es musicalmente hablando una forma de improvisación o repentización, entendido este último como un sinónimo del primero y no como lectura a primera vista de carácter más académico. El payador se acompaña de su guitarra (modalidad una) o entabla duelos o pujas con otros payadores (modalidad dos o en definitiva la raíz de la payada).

Algun@s han querido ver una relación entre el rap y la payada. Esto, a mi modo de ver, es de una ignorancia manifiesta, pues el arte de la improvisación no es consustancial a un determinado género sino una forma implícita de interpretación.

La época de florecimiento de la payada transcurre entre 1.890 y 1.915 en la que pasó del carácter rural al urbano cuando los payadores comenzaron a interpretar sus canciones en las ciudades.
La decadencia llegó cuando, como suele suceder siempre, se convirtió en una herramienta política en la que eran utilizados para sus propagandas electores a partir de 1.915, pero además, el tango ganó tanto pie que no sólo sustituó a la payada sino que se convirtió en el santo y seña de la música argentina y también de otros lugares de America Latina.

Desde el punto de vista métrico, Luganes dice que se tratan de versos octosílabos ( de ahí su relación con el romance) y en alguna ocasión endecasílabos.

La payada no puede ser desgajada de su contexto. Nacida al amparo de la Pampa y de la vida gaucha, los duelos de los payadores se organizaban con frecuencia y a veces solían durar días. Una de las obras referentes escrita en 1.873 fue Martín Fierro y que contextualizan la vida gaucha entre el mito y la realidad.

Como anécdota personal, recuerdo que estando en Recife (Brasil) dos cantores acompañados de sus guitarras realizaban este tipo de piezas con una maestría admirable, a pesar de su longa edad, entre aquell@s que estábamos en la playa, con una destreza en la improvisación digna de mención. Recuerdo que me preguntaron de dónde era yo y automáticamente crearon de un modo asombroso su rima, es lo que Raúl Dorra en El arte del payador llama la intertextualización aunque yo también añadiría la interacción.

Para concluir mi exposición, os invito a escuchar a uno de los compositores y cantores más destacados y un auténtico referente de la música latinoamericana, Jorge Cafrune nos deleita con esta canción de El payador perseguido del no menos grande Atahualpa, no pierdan de vista la letra, pues es de un contenido tan profundo que de ahí que subtitulé este post: filósofo popular.






BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA:

Luganes, Leopoldo. El payador. Otero & Co Impresores. Buenos Aires, 1.916
Ortiz, Horacio. El payador.2.000 Raíces argentinas http://www.raicesargentinas.com.ar/Notas/notas/el_payador.htm
Sánchez-Naranjo, Jeanette, coordinadora. Spanish Audio Project. University of Toronto, 2.005/2.006 text 22 http://lab.chass.utoronto.ca/rescentre/spanish/PDF/Payada.pdf
Doora, Raúl. El arte del payador. Universidad autónoma de Puebla. 2.007 ISSN : 1665-6431

jueves, 5 de junio de 2014

En respuesta a un buen amigo


Me criticaba un buen amigo hace unos días que con el post "Porque Cádiz no es sólo Carnaval" daba a entender mi aversión por la fiesta grande de Cádiz, que no me gusta a mí mucho eso de Tacita de Plata.
Lamento haberle causado esa impresión pero eso tal vez sea porque no me conoce demasiado bien. Muy pocos gaditanos conozco que no tengan un aprecio y valoren en la medida que se merece, sin estridencias ni fanatismos ;la voz popular hecha canción.
Huyendo del chouvinismo, de los nuevos intereses y de una falta de poesía por la crítica pura y dura, mordaz y a punta de navaja, yo siempre seguiré admirando a nuestros grandes maestros: Paco Alba, Ramón Díaz, Agustín González, y tantos otros que con arte y gracia de Cádiz pero sin perder el sentido de vista que en su mensaje debería imprimirse, hicieron del Carnaval de Cádiz una fiesta verdaderamente democrática en la que el respeto al prójimo pese a las diferencias, estaba garantizado.

Al fin y al cabo, nuestro Carnaval, es una tradición como otra cualquiera, como Las Fallas de Valencia, Los "Castells" de Cataluña o "As festas do Albariño" en Galicia por citar apenas algunas de la gran riqueza nacional. No debemos, por lo tanto, ni creernos sabedores de todo el arte popular ni minusvalorar su contribución al enriquecimiento cultural.
Además de eso, hay que recordar que una tradición es un compendio de artes que confluyen en una y que en mayor medida se sustentan en la música y la danza.
Si bien es cierto que con los tiempos, hay tradiciones que constituyen un flagrante delito de los derechos de animales o tan cuestionables como se desperdicien miles y miles de tomates cuando parte del planeta está necesitado de alimentos; la tradición merece también una revisión y por qué no, una mejora si cabe de las intencionalidades.
El Carnaval de Cádiz de hoy es una de esas fiestas susceptiblemente mejorables donde tenga mayor repercusión sus señas de identidad como el baile por tanguillos, el traje de piconero, y una revisión profunda de sus agrupaciones.Se me acusará entonces de antiguo, de vuelta al pasado, de nostálgico, pero ciertamente una tradición no es otra cosa que el poner en valor "lo de siempre" o al menos lo de un momento concreto de grandeza sea el s. XVIII en este caso que nos ocupa. Lo demás, no dudo que pueda tener cabida, pero para mí no es tradiciional, no representa la base en la que debe asentarse el concepto de tradición.
Volviendo a uno de los grandes maestros, en estos días en que mi querido amigo criticaba mi post han venido a mi mente dos pasodobles carnavalescos del gran maestro Paco Alba, un autor comprometido y revisionista, pues yo también lo soy en la medida en que la tradición puede ser mejorada y actualizada en la justa medida de las sociedades que nos corresponden vivir.
En la chirigota "Los de fin de curso" del año 1.956, el conileño de nacimiento se atrevía a poner en duda el valor de los toreros o de los furtbolistas, algo con lo que yo no puedo estar más de acuerdo, pues el toreo representa una de las tradiciones cuestionables en nuestros días.
En aquella letra con una pegadiza y agradable música como era costumbre en Paco Alba, se cuestionaba que alguien sin estudios puediera ganar más que alguien formado. Evidentemente, yo no comparto ninguna desigualdad en relación a la profesión que uno por suerte o desgracia ha tenido que elegir y con ella la remuneración correspondiente. Visto de otro modo, si me parece injusto que un investigador, un docente, un neurólogo o un historiador cobren salarios inferiores a los que por su desempeño y esfuerzo es necesario reconocer, especialmente hablo de aquellos que dependen de la vida económica pública.
Por otro lado, e casi visionario maestro, hablaba de la tragedia de los que tienen carrera, algo que no puede ser de mayor actualidad.
Por último, rendía un crítico homenaje a Falla que como tantas veces ocurre se realizan de carácter póstimo un poco en disonancia con la temática pero no con el reconoimiento.
Decía el pasodoble de Paco Alba:
Hoy los que tienen carrera
ninguno se enriquece con su profesión
y un ciudadano cualquiera
vendiendo seis chatarras
gana un fortunón.
¿De qué sirven los estudios
si luego no compensan
su capacidad,
si para ganar dinero
hay que ser torero
o dando patás? (patadas)
Dice un refrán castellano:
el que sea tonto que estudie,
dice un refrán castellano,
y hoy somos precisamente
más tontos los que estudiamos.
No puede compararse
nunca un doctor
con el que sólo hace
darle al balón,
ni tampoco a un torero
que quita vías (vidas)
con el que descubrió la
penicilina.
El que cría la fama
gana el parné, (dinero)
y el que escarda la lana
ni pa comer.
Eso le ocurrió a Falla
y a otros autores,
que cuando mueren
son los honores.

sábado, 10 de mayo de 2014

Cuando algunos genios se unen

Asistiendo a la pelicula One week 1.920 del genial y versátil Buster Keaton, como músico, no pude resistirme a investigar de quién era la "banda sonora" de esta obra maestra del cine silente (traducción en inglés silent y no mute=mudo).
Era sorprendente no sólo encontrar que aquel pianista que ponía la "decoración sonora" a la obra de Keaton era un excelente improvisador, invito a que escuhen y asistan a One week, capaz de no sólo de animar la animación y valga la redundancia sino de incorporar en la propia música los efectos sonoros necesarios dentro de las posibilidades que un piano y la genialidad puede dar. Pero, como decía, no sólo era sorprendente este dato sino la misma biografía de Irving Berlin era digna para un guión, si no, cómico, al menos dramático en las producciones de Keaton (en realidad, yo considero que ese tipo de comedia es una manera de reirse de las miserias y tragedias que el ser humano tiene que soportar).
En efecto, Israel Isidore Beilin (1.888/1.989) tuvo que subir la pendiente descalzo y con carga.
De una familia inmigrante rusa de ascendencia judía, la familia tuvo que soportar con impotencia como unos bolcheviques le quemaban la casa. De ahí, el esfuerzo de la familia por salir de una Rusia antisemita y que ponía verdaderos obstáculos para la emigración, fue constante hasta su llegada y definitiva residencia en el bajo lado este de la ciudad de New York, en la que malvivían cada día los inmigrantes que llegaban en busca del sueño americano.
Pero la pesadilla de Israel Isidore, el hombre, no había más que comenzado. Su padre murió cuando tenía 13 años y a partir de entonces no tuvo más remedio que echarse a la calle para ayudar en el sustento de la familia, una colaboración a los ingresos de su madre como niñera y de sus tres hermanas como vendedoras de cigarrillos, un trabajo muy común en chicas inmigrantes. Israel Isidore se dedicó a la venta de periódicos y su sagacidad le ayudó a percibir que cantando se vendía y ganaba más penikes y a la vez hacía su trabajo más ameno. Pero lejos de conformarse con eso, aspiraba a más, a ser un cantante como su padre, tal vez con más éxito que él. Pasó un tiempo a las ordenes de una institución "dickeniana" en el sentido más ámplio del término, que explotan a los chicos haciéndoles creer que ese es el esfuerzo de su trabajo. Pero, Israel Isidore era un hombre de ámplias miras y pronto consiguió, cuando cerraba el bar donde trabajaba, aprender a tocar el piano y componer sus propias canciones.
De ahí en adelante, la suerte de Irvin Berlin cambió favorablemente y el camino al éxito fue casi coser y cantar.
Irving Berlin, fue reconocido con varias menciones, honores y condecoraciones y se convirtió en uno de los songwrites más importantes que haya dado los Estados Unidos de Norteamerica. Antes de Col Porter, Irving había introducido el ritmo sincopado tan característico de la música americana.
Recuerdo que un post anterior escribí algo sobre el talento cuando por entonces ni siquiera había leído ni sabía nada de Irving Berlin. Dejo aquí literalmente lo que el compositor opinaba:

"Talent is only the starting point."

jueves, 6 de marzo de 2014

Cultura sostenible


Existe una urgente necesidad de poner una solución práctica a los graves problemas en los que se ve sumergida la cultura y por ende aqauellos que de alguna manera se enceutran directa o indirectamente vinculados a ella.
 Aquí expongo algunas alternativas con la esperanza de que los gobiernos las tomen en cuenta con el fin de que la estructura sea sostenible.
Para empezar, toda la literatura clásica de primera mano, es decir, correspondiente a un determinado escritor de puño y letra debe ser accesible para todos sin cortapisas. Esto incluye su gratuidad, pues un autor que ha fallecido no necesita mantener una economía ni depende de ella. ¿Qué ocurre con los autores fallecidos recientemente? Bien, para evitar el desamparo de viudas e hijos menores de 18 años deberían seguir manteniendo su condición de obra viva hasta el fallecimiento de la viuda que dependa directamente de estos bienes y/o la mayoría de edad de los hijos.
El liberar todo este material del mercado de consumo, facilitaría no sólo el acceso a una cultura básica necesaria para nuestras sociedades, sino que a su vez serviría de estímulo para el mercado de aquellos autoros que ya no tienen que competir con los clásicos.
¿ Sirve este modelo para la música? No. Y la razón es bien simple: el intérprete. La músiica requiere para su conservación de alguien que la ejecute y de esta manera se ve subyugada a permanecer en el mercado de consumo. Sin embargo, sí es factible para aquellos artistas que no dependen directamente de un intérprete, es decir, para la música del ámbito popular, como por ejemplo, Elvis Presley, por citar algún nombre al azar.
No es razonable, que la música de Elvis Presley, que con la tecnología actual y las nuevas tendencias de meercado virtual sigan lastrando a los consumidores. Debería ser de acceso gratuito y mantener las mismas políticas citadas arriba para el ámbito de los escritores.
Estas son algunas de las ideas que se me ocurren para hacer que la cultura sea sostenible pero también el modelo de mercado. Todos los autores vivos que hoy tienen que competir con aquellos que ya fallecieron se encuentran en una situación de riesgo real. Sin duda, estas políticas aliviarían y darían una oportunidad al equilibrio de mercado y al acceso y la sostenibilidad de la cultura de los pueblos.

martes, 4 de febrero de 2014

Derechos de autor y Robinson Crusoe

Hoy se debate en el Parlamento de Europa los derechos de autor y aunque he seguido en directo el debte, ya comenzado, mucho me temo que no me he perdido nada.
Durante el tiempo que he escuchado las palabras de algunos de los que han intervenido, ni una sola palabra de AUTOR, ni de ARTE y muchas de mercado, dinero  y negocio.
Yo creo que esto de los derechos de autor es como la célebre novela de Daniel Defoe: Robinson Crusoe.
Por un lado, la soledad del artista nuevamente que no entiende en qué idioma se habla en Europa esta cuestión. Porque no es de dinero, ni de mercado de lo que los artistas nos quejamos frecuentemente, sino de DERECHOS. Derecho que no debe excluir, no ya a los que se enriquecen como parásitos a costa de nuestro trabajo, sino a tod@s los que inmoralmente hacen descargas en la red o por otros medios de la obra de un autor, y de ésto, nada he oído.
Por otro, porque a ver si ahora también vamos a ser carne de cañón cuando en el Parlamento Europeo se habla de un estricto seguimiento para que los artistas declaren y tengan sus papeles en regla. Pero, vamos a ver, ¿ desde cuando el arte debe ser interpretado como un objeto de enriquecimiento o de mercado?, hay que aplicar aquí aquello de: además de perro, apaleado.
No, es clarísimamente transparente que en Europa y con los autores la comunicación es la misma que la de Robinson y Viernes: nula.
Mientras tanto, como al protagonista de la novela de Defoe, seguiremos esperando el barco que llegue a rescatarnos, pero si no llega, igual mejor, al fín y al cabo, creo que esta batalla está perdida desde el momento en que el ser humano, cada vez con menos conciencia social, egoísta y animalizado, decidió que una obra de arte tiene el mismo valor que una palabra en el Parlamento Europeo.

miércoles, 29 de enero de 2014

Quién dijo que no: nuestra generación española

A veces he sido muy crítico con todo lo que proviene de nuestro país en relación a la cultura, tal vez excesivamente crítico aunque no borraría ni una coma de lo dicho en cualquiera d emis anteriores posts.
Quizás lo que si me gustaría rectificar es que fuera de la ponzoña  que flota en la superficie de lo que en España se llama arte y cultura, hay muchos artistas que sobreviven en las profundidades del anonimato o en las minorías elististas que le siguen. Tal vez esto siempre fue así a lo largo de la historia del ser humano.
En lo que a producción musical se refiere, existe en España una importante y destacada plantilla de compositores que han encontrado en el mundo de las bandas sonoras princiipalmente un hueco que dificilmente, y lo digo por experiencia personal, se puede encontrar en otros campos.
Ayer tuve la oportunidad de asistir en la 2 de tve a la proyección de Arrugas, una película de animación inspirada en un cómic de Paco Roca. Verdaderamente, sería injusto decir que el tema tratado engancha y lo hace de un modo acorde con el equilibrio necesario para no caer en el tópico (aunque a veces e inevitable) ni en una versión lacrimosa de una de las asignaturas pendientes que esta sociedad moderna tiene con l@s ancian@s.
Pero me sentí sensiblemente entristecido cuando ni un sólo comentario fue dirigido a la música que el compositor Nani García había plasmado para deleite de tod@s.
Esto, deja de nuevo en entredicho, que los músicos y los compositores vivimos en un segundo plano siempre en la sombra de los acontecimientos dignos de ser reconocidos.
Nani García, no es un desconocido, adjunto enlace de su Web donde podreis documentaros de la ingente creatividad y ámplio catálogo de su obra. Al igual que él,otros much@s composito@s ponen, no el complemento, sino el sentimiento al que las palabras nunca llegan, cuando nada es merecedor de decir, allí está la música para hablar.
Me molesta profundamente esa falta de appoyo, de admiración por nuestros compositor@s, sin duda, algo extraordinario que dificilmente ocurre en otros países. Seguimos, como siempre, alabando lo que nos viene de otros lugares o ensalzando las trivialidades o aquello no merecedor de más éxito que el fin para el que fue creado.
Nuestra música se ajusta como siempre a nuestras limitaciones económicas, humanas, sociales y culturales. Pero, como es bien sabido, los mejores perfúmenes se ofrecen en envase pequeño y no están al alcance de tod@s.

Web Oficial de Nani Garcia

domingo, 5 de enero de 2014

Los problemas de interpretación

En cierta ocasión,  según una anecdota quecircula por ahí , Federico Chopin estaba escuchando una música interpretada por Franz Lisszt. El compositor polaco le preguntó:¿es una nueva composición tuya?. Liszt asombrado respondió: Amigo mío, ¿no reconoce su propia música?.
Sin entrar en complejidades como Bruce Haynes en su libro intitulad The End of Early Music  Oxford University Press N.Y. 2.007, de si instrumentos antiguos en la era moderna o no; la interpretación es una cuestión realmente  interesante y dificil de resolver.
Muchas factores intervienen en el estudio de la misma, eso sin contar con las dificultades que plantea otro gran libro: Grier James, La edición crítica de música. historia, método y práctica. Ed. Akal, 2.008 Madrid; relativas a la intepretación escrita de manuscritos o partituras de compositores. A fin de cuentas, un papel escrito nno puede resumir la idea creativa de un compositor, sino señalar un camino a seguir.
Con frecuencia recuerdo aquellas palabras de Strawinsky: mi música no es para interpretarla sino para ejecutarla. Pero, ¿es esto posible?.
No cabe duda, de que muchos músicos y directores de orquesta deben sacrificiar una cosa por la otra y lo peor es cuanto mayor es el número de interpretes que intervienen en una obra musical, hablamos ya de óperas o sinfonías.
Menos relevancia tiene aquí el gusto musical aunque sí condiciona la formación academica o los profesores o guías que un@ haya tenido a lo largo de su carrera de estudiante.
Es un hecho que la interpretación supone una de las decisiones más dificiles que un músico o director debe tomar. A veces, es complicado para algun@s director@s de orquesta transmitir su propia visión de una determinada obra, cómo espera que suene y mucho más que los músic@s le sigan generalmente con sus propias concepciones de la misma obra. El equilibrio resulta dificil y el interés o desinterés por un determinado compositor juega a favor o en contra del éxito en la interpretación. En determinadas ocasiones, la orquestación es un gran handicap y hay que decidir en qué grado un clarinete debe sobresalir o permanecer en el conjunto de la orquesta especialmente en aquellas obras polimelódicas.
Independientemente de todo esto, un músico y un director de orquesta están comprometidos con su propio trabajo y estudio. A menudo, el funcionariado hace un flaco favor convirtiendo a los profesionales de la música en meros trabajadores sometidos a una rutina y aunque nunca una misma obra puede ser igual dos veces, much@s se esmeran en que así sea.
El estudio no tiene absolutamente nada que ver con la técnica, algo que se dá por sobreentendido que un profesional debe posser. Requiere un análisis del estilo del compositor, de la época en que se plasmó la obra, incluso dentro del mismo compositor del momento de su vida en que dicha obra fue compuesta.
En algunas charlas interesantísimas que mantenía con mi querida profesora de piano Iciar Elorza, entendíamos que por mucha voluntad que Chopin tuviera para ejecutar aquellos fortissimos, su delicado estado de salud jamás le habrían permitido lograrlo. Todo lo contrario que ocurre con Beethoven, los pianissimos de sus obras de madurez, cuando tenía que intuirlos, e incluso el propio carácter del compositor alemán, nada tienen que ver con los, siguiendo con la comparación, de Chopin.
Este simple análisis puede elevarse a la enésima potencia con tantas otras cuestiones relativas a la interpretación.
Otro de los factores que intervienen desde el punto de vista de la grabación sonora, es como conseguir un equilibrio.
Mi profesor y querido amigo el compositor gaditano Felix Parodi me decía en cierta sonata de Haydn: cada nota tiene un sentido en la partitura, nada responde al azar. Nunca olvidaré aquella lección magistral. Cada instrumento tiene un papel esencial en la obra de un compositor, nada es añadido por simple placer y por tanto, cuando una grabación sonora oculta u oscurece unos chelos que realizan la base rítmica y melódica de una determinada pieza, algo está fallando.
A todo esto, hay que añadir, que el ser humano es inestable emocionalmente por naturaleza, no todos los días se levanta y acuesta del mismo modo e indudablemente estos efectos colaterales se reflejan en una determinada intepretación.
Como vemos, tanto para el intérprete como para el oyente, el análisis riguroso ayuda en gran medida a la salvación o fracaso de lo que en su día alguien quiso inmortalizar para deleite de todos.

Ironías de la vida de un compositor

No, no es casual este espacio de tiempo sin escribir nada. Ya conoceis la urticaria que me provocan estas hipócritas fiestas de amor y felicidad.
También debo decir que cierto "intelectual" en un programa de televisión me deprimió bastante cuando dijo que los blogs no sriven para nada, pues no tienen valor científico alguno y no los suelen leer nadie.
Bueno, yo le animaría a que visitara este y diera una hojeada al libro de visitas.
Pero no es el motivo que me trae aquí.
Conoceis que soy un oyente asiduo a RNE Clásica, el único programa de música clásica nacional que merece un elogiado premio por su heroicidad en estos tiempos de mantener a buen recaudo el material de nuestra historia musical.
Emitían por aquel entonces, no recuerdo exactamente cual programa, Le Tombeau de Couperin de Maurice Ravel.
Me sorprendió gratamente tanto la versión pianística como la orquestal del compositor (cuatro primeras). Siempre tenemos la tendencia de encasillar a los compositores y a veces una obra se convierte más que en un libro de cabecera, en una sentencia de muerte.  Vengo a referirme al ya tan más que conocido Bolero que compusiera Ravel.
Y no porque le tenga manía a esta obra, me parece tan extraordinaria como cualquier otra, sino porque el exceso siempre acaba con la pasión y la ilusión, además de reducir la carrera de un artista a un sólo momento de su vida. Es frustrante cuanto menos.
Le Tombeau, no voy a entrar en detalles, os remito al programa que podeis siempre escuchar en la web de RNE Clásica grabado, es una suite sorprendente por varios motivos.
El primero, porque al tratarse de un concepto con tintes funerarios en principio en homenaje a Couperin, se presenta de una alegría desconcertante, al menos desde el punto de vista occidental en el que la muerte tiene un carácter demasiado serio.
La segunda razón es que Ravel hizo varias dedicatorias en una sola obra: a Couperin, a la música barroca de todo este siglo y creo, que la razón principal, a sus compañeros muertos en el frente de batalla de la 1ª Guerra Mundial.
Hay algo que verdaderamente me sorprende aún más. La obsesión de muchos compositores de participar en conflictos bélicos. La lista puede ser bastante extensa.
El artista asume en estos casos el sentido de un deber, desde mi perspectiva absurdo. El músico se hizo para la música y el soldado para la guerra.
Por ironías de la vida, Ravel cayó enfermo y tuvo que resistirse a tener un papel en aquella contienda que enfrentó a los pueblos.
En cierto post comenté que la música es absoluta y está por encima de elucubraciones e ideologías. Sí, ya sé que much@s dirán que Beethoven en la 9ª cantó a la libertad y en la 3ª a un, por entonces, supuesto heroe militar. Pero es absurdo pensar que el sonido, las notas musicales, las melodías puedan reunir por muy buena intención que se ponga en ello tales acepciones y que todo es apenas una conjetura o si quieren una fuente de inspiración. Otra cosa es la Retórica musical o el Pathos, pero incluso éstas no son más que reglas que el hombre ha creado para diferenciar musicalmente estados de ánimo como aquello del modo menor triste y el modo mayor alegre. Hay una gran carga subjetiva y heredada en esto.
Por eso, puede ser que Le Tombeau de Maurice Ravel tenga más sentido entenderlo así, no siendo esclavo de nuestros prejuicios sino con la mente abierta de quien escucha apenas sonidos.