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lunes, 28 de julio de 2014

Vaugham Williams: A sea symphony

En estos días he recibido mi Vaugham Williams, The collection´s edition editado por EMI. Y sí, yo COMPRO música.
Obviamente acabo de adquirir tan preciado tesoro y no he tenido el placer de disfrutar nada más (y nada menos) que de la sinfonía primera también denominada A sea symphony.
Acercarme a la obra del compositor británico no es azarosa, de hecho, ya había oído, y digo bien, pues no escuchado, algunas piezas aisladas que me habían cautivado.
A sea symphony es una obra de mastodónticas dimensiones no sólo en el formato, sino en la estrucutra, la forma, la composición orquestal y coral, etc. Tal vez, sea éste el motivo por el cual, dada la falta de recursos económicos, no sea una obra de concierto o esté en los circuítos de las salas y teatros a lo largo y ancho del planeta. Hoy sería impensable que Vaughan hubieera optado por este formato, aún así le llevó varios años ver su obra en un escenario.
En el plano literario, ya que es una de las primeras sinfonías en incorporar voces como instrumentos, salvando las distancias del compositor de Bonn, utilizó textos del poeta americano Walt Whitman.
La interpretación de la que he podido disfrutar gracias a esta compilación de la obra de Vaughan es fantástica. No destaca nadie porque todos realizan un trabajo de una calidad impecable, en esto, admiro esa capacidad de los británicos para sacar el máximo partido de aquello en lo que se embarcan, la disposición es esencial para conseguir un trabajo de exigencia y amplitud de miras.
Pero sería injusto no destacar el magistral papel de Joan Rodgers como soprano y William Shimell como barítono arropados por la Royal Liverpool Philarmonic Choir conducida por Ian Tracey. Las interpretaciones de estos solistas tienen momentos verdaderamente únicos e irrepetibles.
Se dice que Vaughan Williams representa, junto a Elgar, uno de los máximos exponentes de la música británica, del cual se dice es el paisajista de estas tierras. Nadie podría dudarlo, pero además, la música de Vaughan tiene ese carácter solemne, majestuoso tan propio de la herencia häendeliana, de la oda y el himno como elementos cosustanciales a la naturaleza musical más concretamente de los ingleses que de otros lugares del Reino Unido.
Además de esto, yo también estoy de acuerdo en que Vaughan fue un adelantado a su tiempo, su música es el fermento de las bandas sonoras que Holliwood utilizaría para sus piezas de carácter épico. En esta primera sinfonía, el compositor ya daba sus  primeros mensajes visionarios de un fenómeno musical que no tardaría en implantarse, y desde mi humilde opinión, supeditarse a la imágen.
Pero Vaughan Williams no sólo supo ver más allá sino que supo estar en el más acá, con sus series de canciones populares que hoy conforman el repertorio más preciado por el pueblo británico.
La Historia de la Música ha sido injusta en la mayoría de los casos y ha condicionado que muchos compositores, por no decir compositoras, queden relegados al mayor de los olvidos o su repertorio minusvalorado. No caben comparaciones en el arte, nadie con sentido común podría argumentar que Mozart es mejor que Vivaldi o Farinelli mejor que Jarousky porque en música como en otras artes existe la atemporalidad en este sentido. Quienes ejercen juicios de valor equivocados lo único que consiguen es  destapar su propia ignorancia artística.

miércoles, 23 de julio de 2014

No tienen ni idea


Otra nueva historia escrita en clave de ignorancia sobre los derechos de autor.
En primer lugar, entre 22 votos a favor y 20 en contra hay muy poco márgen. Esto quiere decir que no tienen muy claro o al contrario, que tienen demasiado claro lo que es una Ley que vigile y salvaguarde los derechos de autor.
A las propuestas e intervenciones que tuve que escuchar en el Parlmaneto Europeo del cual ya suscribí un post anterior se suman ahora la ignorancia y los posicionamientos de los que dicen son nuestros representantes políticos.
Ni una sola palabra de autor, de hecho, creo que ni se menciona y mucho de los derechos de los consumidores. Y vuelta a lo mismo de siempre, seguimos siendo los desheredados de los que cada cual quiere sacar partido en beneficio de votos porque es más fácil agradar a una mayoría que a quien reclama un legítimo derecho de seguridad.
Desde luego, no sé por qué me empecino tanto en esperar algo de las maniobras políticas, será porque aquí nadie levante el dedo para decir: AQUÍ ESTOY, y sobre todo porque cada uno va por su lado. En una entrevista concedida a Fernando Trueba, éste decía ante mi asombro que el cine era uno de los más perjudicados con la cuestión de la piratería y el canon digital. Está claro que posturas como ésta no llevan a ninguna parte, el artista como asociación es un gigante sin cabeza dando palos de ciego a diestro y siniestro a ver si por casualidad a alguno le alcanza y satisface su frustración.
Es lamentable, pero espero que la reforma de la ley de la propiedad intelectual con tan escaso apoyo parlamentario sirva al menos para "asustar" a quienes de forma deliberada atentan con un derecho al que nadie quiere ponerle nombre.

miércoles, 2 de julio de 2014

Los cuartetos berekekê vol. 2: su historia

No fue algo planeado o premeditado que algún día surgiera un nuevo álbum con cuatro cuartetos más, de hecho, si observan, el título del primero fue: Los cuartetos berekekê.
En aquellos primeros cuatro cuartetos de cuerda existía una clara intencionalidad de recuperar la música tradicional: el cuarteto núnero cuatro, por ejemplo, es netamente orientalista y asiático, en el cual el violín primera "imita" al erhu en tesitura y carácter.
Los cuartetos vol. 2 no fueron surgiendo uno tras otro, sino que responden a períodos distantes (la polonesa en los meses más cercanos a la publicación y el berceuse).
De esta primera etapa resultan los llamados cuarteto fadista y sertaneja acorde a ese criterio de inspiración en la música popular tradicional de Portugal y Brasil respectivamente.
Estos dos cuartetos me dieron muchas dudas si era convenientes o dignos de ser publicados, no en sí por el "color" tradicional que desprende, sino porque realmente resultara creíble y entrara dentro de la llamada música culta y no popular.
Quien ha leído mi blog berekekê em português sabrá de mi gran admiración por la música portuguesa que no viene de ahora, ni siquiera de mi etapa de compositor sino de mucho antes en mis viajes al Algarve. Sin embargo, para arriesgarme a realizar una composición de tamaña importancia y trascendencia era necesario estudiar e investigar más profundamente. Le debo un enorme agradecimiento a José Lucio Ribeiro de Almeida y a sus videos didácticos sobre instrumentos de cuerda portugueses así como estilos musicales. El trabajo del señor Ribeiro es esencial para la conservación y recuperación de la tradición musical del país que con tan buena fortuna y anhelo defiende. Además existe la primera dama portuguesa indiscutible del estilo nacional, el fado: Amalia Rodríguez, mi primer acercamiento a esta cultura que cautiva tanto. Muchos nombres más aparecen en este cuaderno de campo de investigación para los cuartetos como Fontes Rocha, María Teresa de Noronho, José Alfonso, el músico Magalhaes y una lista que sería interminable.
Los tres movimientos que componen el cuarteto fadista, como no podía ser de otra manera corresponden a los tres tipos de fado más característicos: el fado moraira, el fado corrido y el fado menor.  Y como dije anteriormente, me imponía mucho respeto que estos tres tesoros de la música portuguesa fueran al menos reconocibles teniendo en cuenta que como suelo decir muchas veces, sólo un fadista puede hacer fado así como los mejores fandangos nacen de las escuelas onubenses. Mi gesto, por tanto, no es repsentativo de la música popular de Portugal sino el trabajo de cualquier pintor que se inspira en el paisaje, el ser humano, etc, es decir, imitativo.
He intentado, no obstante, respetar los rasgos esenciales que configuran un fado.
Los cuartetos sertaneja pertenecen casi al mismo período. No existe un cantor, compositor o músico de referencia aunque he demostrado mi admiración por el papel que Renato Texeira ha jugado en la música de raiz, caipira o sertaneja aunque todos estos términos necesitan matizaciones que no vienen al caso. Digamos, que es una inspiración general de los cantos populares con mucho contenido psedudorreligioso de las maniestaciones de romerías y fiestas populares que circulan en todo Brasil. En realidad, el término sertaneja no es exclusvio de la música sino de una forma de vida basada en lo rural y que podría equivaler a lo que nosotros denominamos campesina.
Los otros dos cuartetos (núm 7 y 8), son con diferencia más recientes y no responden a esa influencia de lo popular, al menos entendida como tal. Están más enmarcados en la música culta. La polonesa o el berceuse como dije al comienzo son obras muy cercanas en el tiempo.