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jueves, 25 de diciembre de 2014

Hoy comamos y bebamos


En sus tonos, Juan Hidalgo establecía una clara dualidad entre lo divino y lo humano, tan utilizado por nuestros dramatgurgos del llamado siglo de oro español. Ciertamente, debe existir, si coincidieramos en la existencia de lo divino, una antitesis entre aquello del ideal y lo real, de la gnosis y la praxis.
Y digo esto, viendo en qué hemos convertido la Navidad que hasta para un no cristiano como yo resulta humillante. No falta cinismo e hipocresía en aquellos y aquellas que se reúnen en tan señalada fecha para festejar en la  no frugalidad y el dispendio del comer y el beber algo tan en las Antípodas como el nacimiento de Jesús. Debiendo este ser el verdadero goce y sentido lógico que en tiempos pasados tuvo, la Navidad hoy está más cerca de una bacanal o un carnaval con todos sus ingredientes. Todo esto, sin entrar en la sociedad consumista de las que se aprovechan para vender al niño Jesús y a Santa Claus en los iconos de cualquier producto susceptible de credibilidad navideña. Es dificil asombrarme de algo en estos tiempos, pero ello no resta para que sienta tanta indignación de lo humano y tanta laceración de lo divino.
En mi pequeño pueblo puede palparse este estado de cosas: niños que ya no cantan villancicos ni reconocen el espíritu navideño, sino dedicados al arte de explotar petardos y fastidicar a los demás en un acto instintivamente propio del ser humano: la agresividad. Jovenes y no tan jovenes por las calles tambaleándose o con su disco-oche al rtimo del chunga-chunga y mucho comer y beber hasta más no poder. Hasta los flamencovillancicos suenan tan ridículos que insultan al buen oído y al buen gusto musical.
Sí, hemos conseguido profanar la Navidad, y todos tan felices.
Esto me recuerda a aquel villancico (en el sentido renacentista del término) de mi admirado Juan del Enzina que no sé si con sorna o con seriedad decía aquello de:
Hoy comamos y bebamos
y cantemos y holguemos
que mañana ayunaremos
....
Honremos a tan buen santo
porque en hambre nos acorra
comamos a calca porra
que mañana hay gran quebranto.
etc
Si bien Juan del Enzina escribía estos versos en el trasiego de las carnestolendas a la  cuaresma, comprobará el lector y lectora, que su validez es aplicable a estas fiestas, a las que digo yo, que por respeto a los cristianos de buena fe, deberían dar otro nombre y otro carácter más acorde con los tiempos en los que, desde luego, la presencia de Dios engendrado en hombre, está tan difuminada como un cuadro de Van Gogh.

martes, 16 de diciembre de 2014

Esqueletos de dinosaurios

En estos días he vuelto a rescatar del olvido algunas bandas de rock emblemáticas de los sesenta, setenta y ochenta. Sí, no lo he negado nunca, yo soy un hombre de mi tiempo, es decir, del s. XX, época en que como todas las generaciones forman sus gustos musicales en su adolescencia y juventud. Tampoco voy a negar y creo que es una evidencia que la música de hoy, por mucha voluntad que yo quiera ponerle, tenga el grado de creatividad e inspiración que la de mi generación. Yo establezco dos hipotesis: la primera, hoy se hace música de mercado no arte; y la segunda, creo que la creatividad musical no vive sus mejores momentos.
Dicho esto, reconozco tambiénn que durante algunos años he mantenido un rechazo o fobia de todo lo que venía "incrustado" en lengua inglesa, pueden llamarlo anglofobia si quieren; debido al monopolio que durante mucho tiempo la música inglesa ha ejercido para el resto del planeta, haciendo irreconocibles otras formas de expresión en otras lenguas incluída el español. Aquí en España, sigue existiendo un "contagio" directo del mundo anglosajón, hay quien argumenta que eso es porque el rock y el pop tienen su identidad en esa lengua y por tanto sería como "ultraje" hacer rock o pop en español. Evidentemente, sólo una mente de poco alcance puede decir estas cosas y a los hechos me remito: España ha dado excelentes grupos de rock y pop en castellano y/o español.
Resarcirme de esa fobia es dificil hoy, " la colonización" nunca me gustó en ninguno de los sentidos de la palabra, además de haber herido de muerte a la música popular española, y cuando digo música popoular española no estoy hablando del flamenco o la canción española, llámese pasodoble, etc. Me refiero a la propia identidad de nuestra cultura en gallego, catalán, vasco, valenciano, canario, balear, murciano, extremeño, riojano, manchego, castellano-leonés, asturiano, navarro, aragonés, madrileño, cántabro o andaluz.
No obstante, en esta recuperación de la memoria de mis años de juventud quiero darle el justo lugar que muchas bandas de rock o pop anglosajón han supuesto para la música popular de sus respectivos lugares.
Me reitero en la decadencia de la creatividad actual y del escaso impact artístico de los grupos de hoy. Por aquel entonces, era dificil ser seguidor o seguidora de una determinada banda: pululaban cientos de ellas a cual mejor. Hasta los Europe me parecen hoy una banda de prestigio comparada con lo que actualmente se hace o al menos, llega a acaparar la atención de críticos y de lo mediático del mercado.
Sería imposible nombrar a todas aquellas bandas que se caracterizaron por una gran dosis de genialidad más que de talento, que ambas cosas no tienen por qué ir ligadas. De hecho algunos rifts de guitarras de entonces eran tan arrítmicos que hasta un principiante podría ejectuarlos. Pero, en el aspecto creativo, ahí sí que se ha perdido terreno. Hoy tenemos grandes virtuosos, excelentes músicos, pero escasos creadores.
Julián Ruiz publica en El Mundo una entreviista con Roger Hodgson, una de las cabezas creativas de los mítico Supertramp, en el aniversario, y esto lo comparto con el crítico, de uno de los álbumes más inspirados: Crime of the Century. Enhorabuena por esta joya musical y por tu artículo Julián.
Pero como digo, existen infinidad de bandas representativas de un género aún dificil de etiquetar que algunos han dado en llamar porgresivo, sinfónico, de fusión,etc
De entre ellas es reconocible las poli armonías de Yes con complejas estructuras, el folklorismo de Jehtro Tull o Thin Lizzy, la potencia regeneradora de Uriah Heep, el melodismo de Camel y un largo etcétera que llevaría más de un post.
Es dificil no tomar el pasado como referente y por qué no, con nostalgia, de aquellos dinosaurios que hoy contemplamos como piezas de exacavación a exhibir en museos a falta de que algún día, las musas y el oído del ser humano, vuelvan a hacerse eco del poder creativo que en otros tiempos fue dessarrollado.
El Mundo: Supertramp, Crime of the Century