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jueves, 8 de octubre de 2015

¿Por qué no nos dejan tranquilos?

Publica hoy ABC la intención del PP de "aproximarse" al mundo de los artistas.
Dice, en el mencionado artículo en la versión digital, que este ha sido siempre un sector crítico con el PP y por deducción, ya que no existe ningún partido más a la derecha, con esta sección del arco parlmanetario e ideológico.
Posiblemente sea así, si tomamos la palabra artista como un personaje libertario, de ideas progresistas, con la bandera de la revolución en la mano y con deseos de que por fín, sus anhelados sueños de su concepto de democracia sea efectivo y no imaginario.
El Partido Popular, ni más ni menos, como cualquier político y ya lo he mencionado en otras ocasiones, les interesa un pimiento el arte. De hecho, no podría verse en esta intención un toque electoralista visible hasta para el más miópe.
Es una realidad que los artistas estamos molestos con el IVA que desangra a una actividad no vital para el ser humano, al menos en el sentido de tener que depender físicamente de ella. La ciudadanía se queja de esto y puede leerse en el mismo artículo en sus comentarios como muchos y muchas apuntan a que: primero las necesidades básicas y después ya hablaremos, eso sin entrar en alguna descalificaciones que vienen ya de muy atrás de nuestra fama de vagos, vividores y sinvergênzas.
El artista está denostado, no cabe la más mínima duda de ello, no sólo pasa por uno de los momentos más dificiles en cuanto a poder subsistir de él, como comentaba en cierto programa el cantante Victor Manuel, hoy, nadie puede vivir de la música como actividad principal de ingresos. Y no le falta razón. Además de esta dramática situación que obliga a muchos de mis colegas a realizar malabarismos para llegar a fín de mes en un trabajo tan digno como otro cualquiera, tenemos detrás la opinión y la presión social que ya no valora en medida alguna al artista, que no es decir al arte.
Se nos acusan de precios desorbitados, se realizan agravios comparativos y la ciudadanía ha interiorizado, porque le conviene, que el arte es gratis.
En este orden de cosas, que el Partido Popular se acuerde de los artistas para acaparar votos, resulta cuanto menos insultante, pero no están más lejos el resto de partidos, especialmente de izquierdas o extremas izquierdas, con los cuales estaríamos ante una verdadera devacle de esta honrosa profesión y con la pandereta en la mano en cualesquiera de las calles de este caínita país.
Tratar de convencer al sector crítico de los artistas que se llaman de izquierdas es tan estúpido como querer que un burro hable. mientras que los que ya están más cerca de otras posturas ideológicas no necesitan que nadie les venga a recordar: ¡eh, que estoy aquí, ya sabes...!.
Pero puestos a elegir, más me preocupa que la ciudadanía haya dejado de lado al artista que a un político a estas alturas le convenga o no mejorar sus relaciones con este sector. Eso sí que es grave y mucho me temo que viendo lo que veo, esta opinión ha venido para quedarse.