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miércoles, 13 de mayo de 2020

El correo del zar GUÍA DIDÁCTICA


El correo del zar pertenece aún a una etapa ya lejana. La mayoría de las composiciones se remontan a la época en que fue lanzado 9 momentos musicales + 1 sentimiento infantil.

Por aquel entonces comenzaba una etapa de esterilidad creativa y de autoexigencia. Estas composiciones inspiradas en la novela de Julio Verne "Miguel Strogoff" se me antojaban como si hubiese llegado a un estado de estancamiento creativo. Los modelos me resultaban demasiado familiares y estaba a la búsqueda de alternativas nuevas que no acababan de llegar. Entonces entraba en conflicto los modelos compositivos que hasta el momento habían venido gestándose con un afán de encontrar algo diferente, pero sin la idea clara de qué.

Durante estos años, desistí de cualquier tentación de publicar El correo del zar entre el desánimo, la apatía y el anhelo de esa nueva fórmula que abriera una nueva etapa creativa. Aproveché para realizar mejoras en mis tres primeros álbumes: MIRADORES (2.003), SIETA PIEZASCHINAS (2.006) y PLATEROIDEOLOGÁI (2.006) bajo la denominación Deluxe.

Terminadas las revisiones y las publicaciones de estos tres trabajos, decidí retomar las composiciones (muchas de ellas casi completas) de esta secuencia sonora de las peripecias de Strogoff. Y lo hice justificándome por tres razones: la primera residía en hacer público estas músicas inspiradas en la Rusia imperial; la segunda, una necesidad de poner en activo los conocimientos aprendidos en Orquestación y, por último, retomar el trabajo compositivo que había quedado aparcado durante estos años. Dado que era consciente que esa nueva etapa que tanto ansiaba aún no estaba lo suficiente madura, ni siquiera en la aparición de un germen, El correo del zar era una obra casi acabada, solo necesitaba retocar y dar coherencia musical a mi exigente visión de lo creativo.

A diferencia de otros trabajos, la forma paciente y sosegada con que me tomé los arreglos y revisiones de este proyecto, sirvieron para encontrar un resultado más refinado, elaborado y meticuloso. Desde el punto de vista técnico, era consciente también de mis propias limitaciones y se hacía lo que se podía en este sentido, con la consiguiente búsqueda del mejor sonido posible dentro del acotado margen de conocimientos o medios.

El correo del zar no pretende ser una lectura política, social o histórica del momento en que Verne escribe su novela. Simplemente encontré interesante que los personajes o escenas de la Rusia de aquellos tiempos podían encajar muy bien en el resultado sonoro. Al igual que muchas de mis obras, son escenas sonoras con un cierto guion establecido. Los títulos aparecieron después de las composiciones como en otras ocasiones adecuándolos al significado o sentido que determinado momento tenía en el transcurso de la trama. No se busca una relación directa con personajes del tipo "este instrumento significa a.." sino de un paisaje sonoro que evoca al folklore ruso visto con la inevitable distancia de un "viajero" no de un compatriota.

Sin embargo, y en base a lo dicho anteriormente, la novela de Verne mantiene valores inmortales como el deber, el espíritu de lucha o inmorales como la traición, la venganza y la falta de escrúpulos que fueron un incentivo a la hora de trabajar en estas músicas.

Desde el punto de vista instrumental, es un trabajo diversificado. Algunas piezas apenas cuentan con uno o dos instrumentos, mientras otras asumen o abarcan a toda una orquesta. Son piezas generalmente cortas que evitan las repeticiones innecesarias de las que tanto he huido siempre, pero muy intensas.

A pesar de que se trata de un paisaje sonoro, existe un hilo que viene marcado por la presencia de los dos corresponsables y el telégrafo como elemento de cómo se cuenta una crónica. El telégrafo, representado en las tinkle bells aparece en algunas de las músicas aquí presentadas como nexo. En “disputa telegráfica”, los violines representan el optimismo y efusividad del francés mientras que los violonchelos hacen lo mismo con el británico, más comedido y parco. La escena describe el momento en que ambos se encuentran en la oficina telegráfica tratando de enviar sus respectivas visiones mientras las bombas y las tropas se enfrentaban a pocos pasos.

Es una propuesta básicamente con mucho color folclórico en la que se alternan contrastes sonoros adaptados a las diferentes escenas. Tal vez El correo del zar cierre una etapa a una determinada forma de componer que pertenece a una fase ya superada de mi vida de compositor. Sigo a la búsqueda de nuevas experiencias sonoras sin subestimar ni desmerecer ninguno de mis trabajos que, son sin duda, parte de mi propia trayectoria como ser humano.

Al igual que Julio Verne, quise recrear un paisaje y un mundo sonoro por el cual siento un gran respeto y admiración.