En mi colección de artistas brasileños indispensables no podía faltar Renato Teixeira. Tal vez, porque nunca me sentí demasiado identificado o familiarizado con la música sertaneja, le mantuve apartado injustamente. Pero hoy, quisiera hacer justicia con él y con la música caipira, de la cual es uno de sus máximos exponentes.
Resulta
demasiado complejo explicar las diferencias existentes entre música
sertanjea y caipira, más aún no siendo un experto en el tema, ni
siquiera una voz autorizada. Podemos decir, que engloba a la música de
raiz, la música rural que se manifestó en el interior de São Paulo
especialmente gracias a Cornelio Pires a fines del s. XIX.
La
caipira, es una música sencilla en cuanto a estructura y textura.
Generalmente acompañada de guitarra (violão y/o guitarra caipira), a dos
voces. Sus letras son un reflejo, una historia viva del mundo rural que
se escribe desde y para su gente.
En la década de los
sesenta-setenta, Renato Teixeira revitaliza y recupera del más injusto
de los olvidos esta música tan importante. Pero Renato es algo más. Es
un estilo personal de entender la caipira, es por decirlo de alguna
manera, un redescubridor, que ha aportado una nueva semilla, del mismo
modo podríamos decir que, Renato no es solo caipira, ni toda la música
sertanjea es Renato. Con esto quiero decir que, ha creado un estilo
dentro de otro estilo, pero lo mejor de todo, es que lo hace inimitable.
Seguirán existiendo otros artistas, pero no otro Renato Teixeira. Esto
que puede parecer una obviedad se comprendería mejor escuchando y
conociendo, comparando, que es lo que hacen los etnomusicólogos.
De
todos modos, y tristemente, la caipira es una especie en peligro de
extinción, algo muy común en los tiempos que corren,donde existe un
claro rechazo al pasado, más como he dicho muchas veces: ¿ qué presente
se construye sin pasado?.
La primera vez que escuché a Renato
Teixeira no fue ni siquiera en su voz, pues es intérprete de sus propias
composiciones, sino en la de una de las grandes artistas que algún día
tendrá que reconocer Brasil: Alcione. Cantaba " Sentiimental, eu fico"
(Sentimental estoy). Desde entonces, quedé maravillado y seguí
interesándome por su carrera artística. Hoy, podré dormir tranquilo
habiendo saldado mi deuda, pues como bien se dice: nunca es tarde si la
dicha es buena. Y Renato lo merece.